Falló en la sutura
ovidiu Alin Hategan, de nacionalidad rumana, es, a sus 31 años, uno de los árbitros más jóvenes de la élite de colegiados internacionales que hay actualmente. Debutó en octubre de 2004, habiendo jugado anteriormente al fútbol hasta llegar a la categoría de juveniles; y se licenció en Medicina a la temprana edad de 24, aunque no completó su la especialidad hasta cuatro años después. Esta temporada, por el momento, ha dirigido tres partidos en la Europa League y un encuentro de la Champions correspondiente a la ronda de clasificación. Y, a pesar de su juventud, está considerado como una de las mayores promesas del arbitraje europeo.
Yéndonos al partido, se puede decir que realizó un muy buen arbitraje en el primer tiempo, cuando no se dejó influenciar por los constantes engaños que intentaron realizar los jugadores del Lokomotiv, liderados tanto por Maicon -que fue amonestado en el comienzo del partido (Min. 6) por simular una caída en el borde del área rojiblanca- como por Caicedo. Hategan se mantuvo autoritario y sin problemas para el Athletic.
En la segunda parte, el colegiado rumano continuó manteniéndose neutral en sus decisiones en el centro del campo. Pero considero que el penalti fue excesivo castigo para los leones, sabiendo de antemano que Caicedo es propenso a tirarse, tal y como demostró el delantero del conjunto moscovita en un lance con Amorebieta (Min. 48), cuando el central rojiblanco le roza sin voluntad y Caicedo se tira descaradamente.
Así, conociendo los antecedentes del ariete del Lokomotiv, la pena máxima es más que dudosa. Caicedo es perseguido por Aurtenetxe, que le toca levemente el juego de la rodilla izquierda y Caicedo, al sentir el contacto, se deja caer. Por lo tanto, penalti muy dudoso e inocente del defensa rojiblanco.
En cuanto a otras jugadas destacadas, Torbinski debió ser expulsado por doble amarilla (Min. 62), pero el colegiado decidió perdonársela. Además, obvió correctamente el lance en el que Aurtenetxe (Min. 70), involuntariamente, roza el balón con la mano tras un despeje de Amorebieta.
En resumen, Ovidiu Alin Hategan realizó un buen trabajo, con un arbitraje neutral, donde solo tuvo el lunar del penalti. Es decir, el doctor estuvo correcto en la operación, pero falló en los puntos de sutura dentro del área.