Borbalán, normal
En un partido bonito e interesante, Fernández Borbalán fue pitado por el público, que tiene derecho a hacerlo, y que le reclamó tres penaltis sobre Llorente. La verdad es que por la televisión solo hay una duda, en el minuto cinco del encuentro, en el que Raúl Rodríguez le agarra al delantero rojiblanco, aunque hay que ver con qué intensidad lo hace y si es lo suficientemente fuerte como para desequilibrar a Llorente.
Borbalán ha querido dejar jugar y se ha topado con dos equipos que solo se han dedicado a dar espectáculo y que no han hecho ninguna entrada peligrosa. Por eso creo que en un partido así el árbitro debería haberse guardado alguna tarjeta amarilla. A mí siempre me ha gustado y hoy no me ha defraudado. Bien en lo físico, ha sido neutral y, en general, ha sido un arbitraje normal.
Quiero añadir que últimamente corren tiempos tormentosos en el fútbol, cuando directivos y entrenadores largan contra los árbitros para así justificar cualquier resultado, clasificación o intereses puntuales. Se puede decir que un árbitro te ha perjudicado, incluso que has perdido por culpa de una mala decisión, pero hay cosas que no se pueden consentir, como por ejemplo lo que hacen algunos clubes, que les llaman ladrones y chorizos. Los árbitros deberían acudir a los juzgados por este tipo de actos.
Hay otros clubes que, como son unos señores, tienen que ver que, mientras que su comportamiento es correcto, competición no actúa sobre estos impresentables que solo buscan despotricar sobre la labor arbitral.