EL arbitraje del colegiado Estrada fue equitativo y justo en todas sus decisiones para los dos equipos, pues salvo los agarrones descarados que tuvo que amonestar, seguro que no hubiera sacado ninguna tarjeta. El árbitro quiso pasar desapercibido y lo consiguió. Eso es lo que desea un colegiado en cualquier partido.

El único pero que le quisieron buscar a Estrada fue un agarrón a Calle, que inició la jugada en fuera de juego y acabó dentro del área pudiendo pitar penalti el colegiado. Pero el jugador del Albacete había arrancado en posición de fuera de juego antes de que existiese el agarrón. Si bien, esta fue jugada para el asistente. En líneas generales se puede decir que cumplió.

La siguiente eliminatoria de Copa albergaba dos morbos. Primero, que el San Sebastián (Real Sociedad) se ha quedado sin poder poner precios desorbitados a las entradas, como es de costumbre, cada vez que el Athletic acude a Anoeta. Segundo, que Joaquín Caparrós viene a San Mamés, donde ha hecho un equipo reconocido por todos, desde entrenadores hasta aficionados y terminando por Bielsa. Pero, sobre todo, destacar sus charlas agradeciendo siempre los cuatro años pasados con el Athletic. En este sentido, hay un detalle que no se me olvida. En una entrevista a un medio de Sevilla dijo: "Nosotros somos diferentes". Ahí demostró su integración en Euskadi. El utrerano se merece el reconocimiento de la afición vizcaina por su labor. Y es que desde que se ha marchado no ha hablado más que maravillas de aquí.