Permisivo, fiel a su estilo
EN un partido donde apenas existieron jugadas que reseñar, Matehu Lahoz se dedicó a poner en práctica su típico arbitraje donde trata de agilizar el juego y se olvida de señalar claras infracciones, con lo que lo único que consigue es equivocar a los futbolistas. Con sus virtudes, el valenciano volvió a pecar de su defecto, aplicando la ley de la ventaja al no querer decretar acciones que en el reglamento están tipificadas con sanción de tarjeta. Bien es cierto que en la segunda mitad sí estuvo más generoso con el Athletic, pero el conjunto rojiblanco decidió ponerse a la altura del Albacete en cuanto al buen juego, dejando sus mejores briznas para los compases finales, sin encontrar además la suerte del gol y dejando todo en el aire y abierto para el partido de vuelta en San Mamés.
Por lo demás, Urte Berri On. Me tengo que rendir en este principio de año a una de las cosas más hermosas que tiene nuestro Athletic a lo largo y ancho de todo el Estado, que no es otra cosa que sus peñas. En Albacete pudimos contemplar a la peña de esta ciudad, así como a la de Alicante, Cuenca, Valdepeñas, Ciudad Real, Bailén, Daimiel... y un buen puñado más. Me tropecé en el camino con personas que fueron en sus coches particulares hasta la ciudad manchega a ver a su Athletic y a arroparle con sus cánticos, esos que se escucharon en el Carlos Belmonte. Ni el frío, ni la niebla, ni el tiempo, ni el trabajo... Nada impidió que los aficionados estuviesen allí. Como me decía en una gasolinera Amable, de Carrizosa, "con tal de estar cerca de nuestro equipo e ir preparando el camino a la final de la Copa...". Y es que no duda, al igual que muchos otros, que repetiremos una experiencia como la que vivimos hace poco en Valencia. Él no es de Bilbao, pero a su hija le puso Begoña de nombre para tener el recuerdo de nuestra Villa. Ahora, solo falta que el Athletic cumpla y le lleve, a él y a todos nosotros, a una nueva finalísima.