en un partido de esta categoría me he dedicado a hacerle a Paradas Romero un informe arbitral englobando todos los aspectos. Y como conclusión diría que el arbitraje fue muy bueno, pese a tener en contra la meteorología, que siempre es un factor que juega en contra del control arbitral.

Romero manejó el encuentro con personalidad. Interpretó las faltas y no se dejó influenciar. Además, aplicó la ley de la ventaja de manera ejemplar y supo entender desde el inicio que lo que querían los jugadores, ante todo, era jugar al fútbol.

Hizo muchas más cosas bien. Sacó, por ejemplo, las tarjetas justas. Hasta tal punto que en el minuto 86 juzgó con frialdad de cirujano una pugna entre Herrera y Dani Alves. El brasileño se le escapaba a Ander y este le agarró insistentemente de la camiseta, pero al comprobar que el barcelonista seguía adelante, no pitó la falta para evitar detener el juego.

El partido fue suyo desde el principio hasta el final. Dejó el protagonismo al fútbol, a los jugadores, y eludió en todo momento estropear el gran espectáculo que se estaba viviendo en San Mamés.

Si hay que ponerle un pero, este es una jugada en el área barcelonista en el minuto 37 en la que Adriano agarra de la camiseta a Iraola (el agarrón empieza fuera y le suelta dentro). El árbitro, que corría en diagonal, no lo pudo ver, pero debió ser el asistente de tribuna el que señalase la infracción. Seguramente pensó que no fue lo suficientemente claro, pues Iraola pudo centrar el balón. Para mí, fue penalti.

También perdonó alguna tarjeta en entradas duras provocadas por el estado del terreno de juego. En cualquier caso, el perdón estuvo equilibrado entre ambos bandos.

No comprendo todavía cómo Paradas Romero no es árbitro internacional. Con partidos como el de ayer, merece serlo.

Por último, quiero hacer una mención especial al terreno de juego, que con la tromba de agua que había caído en las últimas horas podía encontrarse en un estado lamentable y, sin embargo, estaba perfecto. En la primera parte las condiciones fueron excelentes y aguantó el tipo hasta el final del encuentro. Mi sincera enhorabuena a todo el equipo que cuida el césped de San Mamés. ¡Aupa Athletic!