El partido se desarrolló dentro de unos cauces normales hasta el minuto 54, en el que Demichelis agarró a Fernando Llorente. El colegiado César Muñiz Fernández señaló penalti, el balón fue enviado al larguero por David López desde los once metros y este rebotó hasta que Eliseu lo controló con el brazo derecho, propiciando un penalti todavía más claro que el anterior, que, esta vez sí, permitió el tanto de David López y el consiguiente empate del Athletic.
Muñiz Fernández simplemente cumplió. Realizó un trabajo honrado en sus decisiones más importantes y no dudó a instancias de su asistente en señalar la mano de Eliseu, teniendo el valor de indicar el segundo penalti. En cuanto a la expulsión de Demichelis, también estuvo acertado.
Tuvo un buen tono y, en este aspecto, los dos equipos, Athletic y Málaga, le ayudaron en su trabajo. Aunque creo que pudo pecar de falta de ambición para bordar su actuación en San Mamés. El único pero, la única mancha en su labor de impartir justicia, fue el haber descontado solamente dos minutos, en lugar de los cuatro que debió de prolongar en La Catedral. No obstante, en líneas generales, Muñiz Fernández se mostró aceptable.
Por último, como el pensamiento es libre y vistos los sentimientos de la gente, lo que queremos saber cuanto antes es cuándo podemos coger las vacaciones de verano, porque andamos pendientes de cuándo serán las elecciones a la presidencia del Athletic y todos los socios queremos que no nos coincida la fecha para poder ejercer nuestro derecho al voto.
Asimismo, quiero añadir desde aquí unas últimas líneas a una situación que se vivió ayer en San Mamés. Quiero aprovechar este espacio para trasladar mi consideración al entrenador Joaquín Caparrós en este ciclo que creo que ha terminado para él. A lo largo de las cuatro temporadas que ha dirigido al equipo ha demostrado tener una profesionalidad admirable con la que ha conseguido formar un vestuario que se ha mostrado sin fisuras, tremendamente unido desde el primer día y en todas las facetas del vestuario. A mi juicio, el público que estuvo ayer presenciando el encuentro frente al Málaga, dictó sentencia. La sonora pitada creo que significa el fin al ciclo del técnico.