Repartió errores de bulto en la primera parte y luego fue casero
TEIXEIRA Vitienes, José Luis, el hermano pequeño y debutante esta temporada en la Liga BBVA, repartió errores en el primer tiempo, mientras que en la segunda parte optó para barrer hacia casa. En un partido de carácter bastante limpio, el colegiado tuvo en los primeros 45 minutos fallos de bulto a partes iguales. Principalmente, toca apuntar dos: primero, en el minuto 32 concedió gol al Espanyol en una acción en la que Osvaldo, autor del tanto de la tropa de Pochettino, se encontraba en fuera de juego cuando el balón salía de su compañero. Posteriormente, en el minuto 44, se comió un clarísimo penalti de Iraizoz sobre Iván Alonso, ya que el guardameta rojiblanco le barrio prácticamente sobre la línea de fondo. En la reanudación, el trencilla adquirió un matiz bastante casero en todas sus decisiones. No en vano, decretó todas las faltas que se produjeron en el área periquita o en las inmediaciones de la misma cuando el Athletic trataba de atacar. Cada llegada de los leones era castigada en contra, más aún cuando pedían falta los jugadores espanyolistas.
Me gustaría hacer dos reflexiones. Por un lado, referente a los árbitros. Y es que esta pasada semana todo el colectivo mantuvo la última reunión de la presente campaña, en la que se abordaron varios temas a tener en cuenta en esta recta final del campeonato: les instaron a que tuvieran en mayor consideración los codazos que se producen, siendo más severos a la hora de juzgarlos; también, que tuviesen el máximo cuidado en las tanganas que se producen, cortándolas por lo sano; igualmente, que no se dejen acorralar por los futbolistas cuando estos van a protestar; y además, que sean inflexibles en todas las entradas a destiempo y con aquellos que fingen lesiones. Asuntos que en los últimos días están en el candelero.
Y por otra parte quisiera referirme a la retransmisión televisiva de ayer a través de la Taquilla de Digital Plus. El Athletic debería poner una queja a esta plataforma por cómo el comentarista desarrolló su trabajo, demostrando ser más un directivo del Espanyol que un mero locutor de televisión imparcial. En todas las acciones dudosas o comentarios a lo largo del partido se inclinó siempre por sacar la cara al Espanyol.