SI no vuelve de aquí a final de temporada, Ramírez Domínguez no se va a llevar un buen recuerdo de su última actuación en San Mamés. El colegiado andaluz se jubila a final de temporada y, lo que podría haber sido un bonito adiós, se convirtió en una actuación que terminó de forma discreta. ¿La razón? Comenzó en la línea de Mateu Lahoz -dejando jugar y sin señalar excesivas faltas ni mostrar tarjetas al preferir aplicar la ley de la ventaja-, pero terminó aferrado a las cartulinas por no haber cortado lo que habían sido pequeñas brusquedades.

Expulsó correctamente a Pedro Munitis por el codazo que propinó a Javi Martínez y que provocó una hemorragia nasal en el centrocampista de Aiegi. Creo que la acción en la que Fernando Llorente cayó lesionado, tras recibir un codazo en la zona cervical, fue totalmente fortuita.

Donde creó que se equivocó fue en la tarjeta amarilla que mostró a David López por una entrada en tackle a un contrario. El rojiblanco no comete falta porque, aunque entra por detrás, lo hace con el pie a ras de suelo y contacta con el balón antes que con su rival.

Cuando sí acierta Ramírez Domínguez es al amonestar a Iker Muniain y Gonzalo Colsa en las postrimerías del partido, por desconsideración mutua. Desde aquí me gustaría recordar al delantero de La Txantrea que no debería tocar la cara de los contrarios. Es un gesto que el colectivo arbitral lo considera como despectivo y de provocación hacia los rivales. Su reiteración puede provocarle algún disgusto innecesario.

Y del partido y del arbitraje poco más se puede contar, porque apenas hubo nada destacable. Ni en el juego, ni en las decisiones arbitrales.

Y me molesta insistir en el tema de los recursos, pero creo que cuando se presenta una alegación hay que tener en cuenta dos cuestiones: las imágenes de televisión que la acompañan deben ser muy claras y hay que conocer al dedillo lo que escribe el colegiado en el acta. Ahora Caparrós dice que no recurrirán al CEDD la amarilla que San José vio en Málaga porque así ya estará disponible para jugar contra el Hércules. No es serio.