CUANDO se trata de catalogar un arbitraje, hay mucha diferencia en ser neutral o ser anticasero. Ayer el madrileño Rubinos Pérez no aplicó el mismo rasero en las dos áreas, porque en el partido de San Mamés se produjeron cuatro penaltis y el colegiado solo señaló el más discutible de todos.

Y es que nada más comenzar el encuentro, Lopo tocó con el brazo un balón colgado por Toquero en el área de Aranzubia. Después, Llorente disparó a la izquierda del portero deportivista, mientras Aythami le trababa de todas las maneras punibles. Un doble penalti que podría haber cambiado el signo del partido desde el inicio. Antes del descanso, también Gurpegi cometió una clara infracción dentro del área que Rubinos.

Pero lo peor llegó en la recta final del partido. Una internada de Iraola fue cortada desde el suelo con el brazo por un defensor del Depor, mientras que Manuel Pablo cometió una mano clamorosa a remate de Gorka Iraizoz. El capitán deportivista es un jugador experimentado que supo ingeniárselas para engañar a todos.

En otro orden de cosas, sí que acertó con las expulsiones. San José zancadilleó a Adrián por detrás cuando era el último defensor; Juan Rodríguez pisoteó a Xabi Castillo, por lo que se hizo merecedor a la segunda amarilla, al igual que Ustaritz en las postrimerías del partido, tras un agarrón a Adrián.

También creo que acertó al conceder el segundo gol del Deportivo, porque Adrián sale en posición correcta entre los defensores rojiblancos.

En el aspecto deportivo, Dani Aranzubia ha rendido a un nivel extraordinario, con un alto nivel de aciertos y un saber estar en la portería.

Así que después de lo visto ayer, a los aficionados rojiblancos solo nos queda esperar que la noche mágica del 5 de enero nos depare el mejor regalo posible: la eliminación del Barcelona. Y es que si el Athletic cae eliminado en la Copa, lo único que nos quedará por delante para el resto de la temporada será ir probando chavales y decir que estamos a tantos puntos de Europa. Y no es eso precisamente lo que queremos para nuestro club.