EL arbitraje de Mateu Lahoz fue correcto y no influyó para nada en el resultado final del encuentro, que ya es mucho con el sistema de juego que utiliza un equipo como el Barcelona, de juego al toque, de mucha presión en la delantera y que combina velocidad con mucha mordiente en la medular, personificada por Mascherano, que se libró de salir amonestado. Así queda muy abierta la eliminatoria. San Mamés dictará la sentencia dentro de dos semanas.
El colegiado dejó jugar mucho a los dos equipos por igual. No obstante, el árbitro tuvo la posibilidad de sacar alguna cartulina más de las que sacó. Perdonó una a Mascherano (minuto 67) y, además, otra a Carlos Gurpegi (minuto 38). Asimismo, sacó tarjeta a Javi Martínez (minuto 23), a Ustaritz (minuto 45), a Gabilondo (minuto 53), a Orbaiz (minuto 83) y a Piqué (minuto 89) y en todas ellas acertó. También estuvo correcto Mateu Lahoz al decidir en el minuto 50 que Gabilondo no había sufrido falta dentro del área. De este modo, el colegiado se mostró serio, concentrado y muy metido en el partido, demostrando buena disposición. También acertó en el gol anulado al conjunto catalán (minuto 86). En esa ocasión, Villa se encontraba en fuera de juego, por lo que, al empujar el balón a las mallas, estaba en posición incorrecta.
El árbitro se dedicó más a amonestar por los agarrones y las retenciones que por otros lances del juego, por ello se llevaron la tarjeta el centrocampista de Aiegi y al central barcelonista. Su mayor fallo residió al favorecer indirectamente al conjunto rojiblanco al señalar una falta y no conceder la ley de la ventaja a Lionel Messi (minuto 78). Con este fallo, Lahoz evitó que el habilidoso delantero culé culminara una gran jugada personal.
El Athletic demostró que sin hacer faltas y con concentración e intensidad en las ayudas en defensa sabe sacar los partidos adelante. Nos ha dado a todos una Navidad feliz e ilusionante, esperando vivir el día 5 de enero el mejor regalo de Reyes por adelantado. Zorionak eta urte berri on. Aupa Athletic!