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Un árbitro que animó el partido

No sé cómo empezar, pero no quiero que se me malinterprete. El de Velasco Carballo fue un arbitraje irregular, que molestó al respetable, pero quitando errores, como al no señalar una falta sobre Iraola en la acción que nació la expulsión de Koikili y alguna tarjeta que se guardó para jugadores del Almería, no estuvo tan mal como la gente pudo pensar. Técnicamente estuvo bien, así como disciplinariamente en las jugadas decisivas y muy bien ayudado en las dos bandas.

A los 2 minutos se produce dentro del área visitante un empujón a Llorente que pudo ser penalti. Dos después, señala pena máxima cuando Ortiz carga sobre el hombro de Gurpegi. Penalti bien señalado, pero que muchas veces no se pita. La primera amarilla que enseña a Koikili es dudosa, ya que en su entrada también toca el balón. A los 37, Gurpegi ve la amarilla por derribar a un contrario. ¿Táctica o buscada?

A los 44 minutos, Koikili ve la segunda amarilla, justa por el agarrón sobre Ulloa, aunque previamente hay una falta sobre Iraola no señalada. A los 61, anula correctamente por fuera de juego el gol de Carlos García, mientras que siete minutos después llega la expulsión de Castillo por zancadillear a Goitom tratándose del último defensor y cuando el sueco encaraba a Iraizoz.

Quiero referirme también a José Mourinho que se sentará en El Molinón en un palco, aunque seguro que el sábado en el Bernabéu lo hará en un asiento cerca del banquillo del Madrid. ¿Es esto correcto? Creo que la Junta Directiva del Athletic debía moverse en la Federación Española.

Quiero también destacar la mesura de los jugadores del Athletic en sus declaraciones, dignas de elogio, sobre la actuación de Velasco Carballo. No entiendo las de García Macua, porque en partidos anteriores, como ocurrió en el Sánchez Pizjuán, le podía asistir la razón. Están fuera de lugar y son improcedentes, ya que hay otros foros donde hablar. Lo siento presidente, pero sabes que nos dicen injustamente que Villar nos ayuda.