Marino Montero, precursor de la Aste Nagusia, propone trasladar la semana festiva bilbaina a la última semana de agosto. No voy a entrar en esa cuestión, pero sí sería interesante el traslado de las txosnas comparseras del Arenal y aledaños, a las zonas de Uribitarte y Abandoibarra, donde las molestias son inferiores ante un menor número de residentes, no habría que cortar calles, ni suprimir ni desmontar paradas de bus,(que llevan su coste económico) ni desviar estas líneas urbanas, en tanto el Arenal, su paseo y zona arbolada, quedaría para eventos musicales (quiosco incluido), conciertos y otros actos culturales o deportivos durante el día, compartiendo con la plaza del Arriaga y con ello la aglomeración de personas, especialmente a la noche, sería muy inferior.
La demanda de festejar en dichos montajes no sufriría merma ya que la distancia ante dicho desplazamiento es mínima, aunque sabemos que la agrupación de comparsas se opondría dados los poderes adquiridos ante la cesión del ayuntamiento, pero sería conveniente su estudio por todos.
Seguridad en Aste Nagusia
Así todos saldríamos ganando, y mejoraría la calidad y seguridad de las fiestas, con un mejor control, ante un espacio superior para el disfrute.