No puedo entender cómo nos estamos acostumbrando a pasar por la calle un día de fiesta y quedarnos tranquilos viendo la porquería que van dejando todos lo que hacen litros. Un día de partido pasé vergüenza cuando subía para casa. Tenía que ir esquivando toda la porquería que a la gente se le ocurría tirar.

No sé muy bien qué es lo que está pasando para que se permita eso. Tampoco me considero tan mayor como para sorprenderme: tengo 50 años y también he vivido mi época de tomar potes -y los sigo tomando-, pero no hemos hecho esta burrada y pasar tanto de todo y de todos. Yo no sé si son conscientes de lo que realmente dejan en el suelo, pero como sigamos así, no sé adónde vamos a llegar .

Ahora es yo hago lo que quiero, hago pis donde quiero, devuelvo donde quiero, bebo y tiro el vaso, dejo las botellas, como pipas, y me voy a mi casa.

Qué bien, es el estado perfecto. Me gustaría hacer un llamamiento a todos los jóvenes que hacen eso: por favor, recogerlo. Y si la excusa es que no tienen dónde tirarlo, que el Ayuntamiento ponga más contenedores, aunque haberlos haylos.