El día 21 de abril, mi aita Gonzalo ingresó en la habitación 219 del hospital de Gorliz, falleciendo 23 días después. En este difícil momento, quiero agradecer en mi nombre y en el de mi familia el trato cercano, amable y humano, además de profesional, que recibió en esos días por parte de todo el personal, tanto de las doctoras como de las enfermeras, de las auxiliares y de la trabajadora social. También queremos animaros a seguir trabajando como hasta ahora. Eskerrik asko.