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Bog@ndo por la red

Iñaki González

La sabiduría de Felipe el bueno, no el infalible

Bajo la coartada del pragmatismo empiezan a colarse tendencias que se amparan en la coletilla de actuar sin complejos y van supurando un virus ‘democraticida’

La sabiduría de Felipe el bueno, no el infalibleEFE

Tras haber pisado Mafalda -el personaje entrañable de Quino- una hormiga, su amigo Felipe le recrimina y ella le responde que “ciertos bichos no hay más remedio que matarlos. Y si vos pensáis lo contrario, ¿Por qué comés pollo, o pescado, o carne?” El gran Quino pone en boca de Felipe una sentencia universal: “¡A los buenos nos tienen agarrados con ese maldito argumento!”. El bien o la necesidad superiores también campan en los argumentos como mecanismo de contención ética.

A Ursula Von der Leyen no se le puede negar el pragmatismo; incluso se le debe ponderar positivamente en no pocas ocasiones. Ayer, ese ejercicio la decantó hacia dos mensajes que, más que cerrarlos, abren otros debates. El primero enunciaba una sentencia: “Europa no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial ya desaparecido”, sostuvo la presidenta de la Comisión Europea. Tiene toda la razón, pero haría bien en incorporar una salvaguarda para que tanto realismo no vierta por el desagüe un par o tres de principios por acomodarnos a la ley de la selva que nos imponen. No dejemos de aspirar a mejorar como especie sin pisar sobre cabeza ajena.

La gota que colma

No cabe hacerse el sorprendido

Elecciones en Castilla y León. El último día en el que se autorizaba la difusión de sondeos electorales -al margen de los que se sigan manejando fuera del territorio del Estado, que haberlos, haylos- no deja muchas dudas al respecto de lo que cabe esperar en Castilla y León. El PP ha alimentado a la extrema derecha sociológica y, lejos de medrar integrándola, se le sube a la chepa. El PSOE sigue penando la completa abducción de su estructura por las energías que absorbe Pedro Sánchez y que, en el marco autonómico, le quita el aire. Y, a su izquierda, no quedan ni para recoger duros. Se gesta otra coalición PP-Vox.

El otro mensaje que pretende ser apaciguador de divergencias sin conseguirlo fue que “no debe derramarse ni una lágrima por el régimen iraní”. Me apunto. Pero sin relajante ético. Por supuesto que el régimen que aplasta la disidencia, somete a las mujeres y elimina derechos en nombre de Alá no merece ni que le escupan si eso aliviara las llamas en las que arde. Pero sin cerrar los ojos a todo lo que hay detrás de esta guerra con el placebo de una falsa cruzada por la liberación de las mujeres iraníes. Ni ellas ni las afganas ni las libanesas ni tantas otras están en las agendas de Trump y Netanyahu. Y tampoco en la de la Bruselas. Pero, como decía Felipe -el de Quino, no el infalible expresidente del Gobierno español-: ¡a los buenos nos tienen agarrados con ese maldito argumento! Bueno, algunos no somos tan buenos.