Aunque el mundo esté cambiando a nuestro alrededor a una velocidad de vértigo y ayer fuera uno de esos días en los que toda la atención se concentraba en radiografiar a Donald Trump en Davos, también hace falta una tregua intelectual y, sobre todo emocional, del emperador estadounidense.

A ver, que tampoco es que una mirada entorno resulte balsámica. Si uno se topa con la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, o con la diputada Cayetana Álvarez de Toledo encarará el rostro más siseante de la política. Esta última resolvió las causas del accidente ferroviario de Córdoba en que el Ministerio de Transportes es “un cortijo de mordidas, amaños y corrupción”. Coincidió en eso con Santiago Abascal (Vox) y ya lo prudente es correr a por un antídoto contra una mordedura que puede ser letal para la democracia.

La gota que colma

Ayer bajó el diapasón; mañana...

Trump ejerce de sí mismo. Pagado de sí mismo, como acostumbra, el presidente estadounidense redujo su mensaje principal ayer en Davos a reclamar a Europa también le pague sus desvelos. Aludió a Groenlandia como si la fuera a usar para hacerse un cubata -“ese trozo de hielo”- o si se la quisiera arrebatar a los groenlandeses por su bien. Olvidó en su perorata admitir que es negocio lo que busca, aunque fue lo primero que confesó tiempo atrás. Eso sí, después se desdijo de su amenaza de aranceles a sus socios europeos y apuntó a un mecanismo de acuerdo en el marco de la OTAN. Gracias y adiós, oiga.


Manzanas traigo aparte, el ministro Óscar Puente debió también ponerlo un poco menos fácil y matizar su interpretación de la convocatoria de huelga que ha realizado el Semaf. El sindicato de maquinistas ferroviarios quiere un paro tras los últimos accidentes y Puente lo atribuyó a causas emocionales. Hombre, sí que hay un temor lógico por lo inusual de los sucesos, que ocurre también con los accidentes aéreos, aunque siegan en conjunto infinitamente menos vidas que el tráfico por carretera. Las muertes colectivas producen más terror por indiscriminadas. Pero la garantía técnica de seguridad que demandan no tiene cuestionamiento posible.

Las movilizaciones sectoriales también han ganado un pulso en Europa: las de los agricultores han animado a una mayoría de eurodiputados a someter el acuerdo con Mercosur a juicio del Tribunal de Justicia de la UE. El gesto está hecho y quizá saque de la calle los tractores, pero es improbable que suspenda su aplicación. En la próxima tractorada está por ver si acuden los ganaderos que confían en abaratar el precio del pienso de soja que ya importan de allí.