Nada, que hay quien no se quiere dar por enterado de en qué consiste la lucha por la igualdad. No se trata de que el Barcelona tenga un equipo de chicas, sino de que estas chicas tengan el mismo salario que los futbolistas masculinos. Ni que el club les apoye con palabras sobre lo magníficas que son, sino que cuando ganan un título bajen del avión portando la Copa y no tres hombres en vez de ellas. Incluso el alcalde la ciudad condal ha tenido que disculparse por hacerse merecedor de un protagonismo que no le correspondía ante la capitana culé. En fin, camino por delante nos queda. A veces parece que infinito.
- Multimedia
- Servicios
- Participación