El pasado martes acudí por primera vez a un pleno de nuestro Ayuntamiento y pude observar ciertos nervios, inseguridad y falta de convicción entre los concejales del equipo de gobierno. Convicción que horas antes no les había faltado para que un diario de Bilbao publicara que el próximo año 2011 comenzarían las obras del polideportivo, con la piscina cubierta como bandera del proyecto. Obras que valoraban en seis millones de euros. ¡Mil millones de pesetas!
A preguntas de los concejales de EAJ-PNV, respondía Jon Fernández, concejal del Grupo Independiente, que o él se había explicado mal, o la periodista de ese diario había malinterpretado sus palabras, ya que las obras no empezarán en 2011, ni costarán seis millones de euros, ya que no hay proyecto hecho para poder hacer tales afirmaciones. En ambos casos el proceder del Grupo Independiente una vez más ha sido perjudicial para el pueblo de Gorliz.
De ser un equívoco por parte de la periodista, el Grupo Independiente debería haber enviado una nota de prensa al citado diario, rectificando lo ya anunciado a bombo y platillo. Si este no fuera el caso, el Grupo Independiente habría mentido deliberadamente, creando falsas expectativas entre los gorliztarras.
Malos momentos estos para proyectar obras, que a falta de un estudio de viabilidad infinitamente más económico que los 390.000 euros destinados al estudio del proyecto, puedan endeudar e hipotecar el futuro de Gorliz.
Quedan menos de siete meses para las elecciones, y se palpa que a partir de ahora serán habituales estas bombas electorales, destinadas a crear falsas ilusiones y esperanzas. ¿Se acuerdan de la promesa hecha por el Grupo Independiente de traer el metro a Gorliz?