Un buque comercial fue objetivo de un ataque cuando navegaba cerca del puerto yemení de Hodeida (oeste), según denunció Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO), en el marco de los últimos ataques por parte de los hutíes contra embarcaciones en la zona ante la ofensiva de Israel contra la Franja de Gaza.
El organismo indicó en un mensaje en su cuenta en la red social X que “una pequeña embarcación con tres personas a bordo” se acercó al buque mercante, cuyo equipo de seguridad “ha realizado disparos de advertencia”. “Ha habido un intercambio de disparos con armas ligeras y el bote se ha ido de la zona”, recalcó.
Asimismo, reseñó que “el buque fue notificado posteriormente por una entidad que se autoproclamada como las autoridades de Yemen para que desvíe su curso y se dirija a Yemen”. “El buque ha presenciado una explosión a unos 200 metros de distancia”, ha manifestado, en referencia a un posible ataque con proyectiles cerca de la embarcación.
“La tripulación contactó con la estación de emergencia. El buque y la tripulación se encuentran a salvo”, explicó, antes de apuntar que “se aconseja a los buques que estén en la zona que ejerzan cautela e informen al OKMTO de cualquier actividad sospechosa”.
Los huthíes no se pronunciaron sobre este incidente, que tuvo lugar después de un ataque con misiles ejecutado el pasado lunes contra el buque Strinda. El grupo afirmó que la embarcación “trasladaba petróleo” a Israel y argumentó que abrió fuego después de que se negara a aceptar sus órdenes para desviarse hacia Yemen.
Tras ello, la empresa propietaria de la embarcación, Mowinkels Rederi, subrayó en un comunicado que “no hay heridos entre la tripulación” y especificó que el buque, que “iba camino a Italia desde Malasia con una carga de biocombustible”, estaba ya dirigiéndose a “puerto seguro”.
Los hutíess, apoyados por Irán, han lanzado varios ataques contra Israel desde el comienzo de la guerra entre el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) e Israel el pasado 7 de octubre y han amenazado con atacar cualquier buque que sea propiedad o estén operados por empresas israelíes o lleven bandera de Israel en el mar Rojo. Tras ello, secuestraron el buque Galaxy Leader, que sigue retenido.
Llamamiento
Tras este nuevo ataque, el presidente de Israel, Isaac Herzog, reclamó ayer “una coalición verdaderamente internacional” para combatir a los rebeldes hutíes de Yemen. “Los hutíes han cruzado una línea roja”, advirtió en la red social X sobre los ataque a barcos en el mar Rojo.
“Las actividades internacionales encabezadas por Estados Unidos contra los ‘piratas terroristas’ hutíes deben ser impulsadas y fortalecidas, en la forma de una coalición verdaderamente internacional”, agregó el jefe de Estado israelí.
Herzog subrayó que “los continuos actos de terrorismo y piratería de los hutíes contra barcos de todas las nacionalidades y propietarios requieren que toda la comunidad internacional actúe, unida, enérgica y decisiva, para erradicar esta vil amenaza a la economía y el comercio global”.
Tras el estallido de la guerra entre Israel y el grupo islamista palestino Hamás en Gaza, los hutíes anunciaron el lanzamiento de misiles y drones contra Israel, que han sido interceptados por Israel o por buques de guerra de Estados Unidos. Además, amenazaron con atacar buques con la bandera de Israel o propiedad de empresas israelíes que transiten por el mar Rojo, una de las vías de comercio marítimo más importantes del mundo.
En el marco de su “guerra” contra Israel, el 19 de noviembre, los rebeldes hutíes también confiscaron un buque que transitaba por el mar Rojo y lo desviaron hacia un puerto yemení.
La prensa de Israel aseguró que el navío tiene bandera de las Bahamas, está registrado a nombre de una compañía británica.
Denuncia
Acciones de los hutíes. La ONG Human Rights Watch (HRW) acusó ayer a los rebeldes yemeníes hutíes de perpetrar crímenes de guerra por sus ataques contra barcos civiles en el mar Rojo: “Los hutíes afirman que están llevando a cabo ataques en nombre de los palestinos, cuando la realidad es que están atacando, deteniendo arbitrariamente y poniendo en peligro a civiles de las tripulaciones de barcos que no tienen ninguna conexión con ningún objetivo militar conocido”.