KALLAX es uno de esos muebles que se han ganado un hueco fijo en muchas casas por una razón sencilla: su diseño de líneas limpias hace que funcione en casi cualquier estilo y que sea fácil de integrar tanto en salones como en dormitorios, despachos o incluso recibidores. En este modelo en color blanco, IKEA apuesta por una estética atemporal y muy flexible, pensada para adaptarse a distintas todas las necesidades sin complicarse.

KALLAX

KALLAX Ikea

Un artículo muy versátil

La gracia de KALLAX es que no tiene una sola forma de usarlo. Puedes dejarla en el suelo como estantería clásica o colgarla en la pared, dependiendo del espacio y del uso que quieras darle. En vertical puede funcionar como mueble de apoyo y en horizontal, como base baja bajo una ventana, como separador de espacios o como mueble auxiliar en el salón.

Si decides montarla en la pared, conviene tener en cuenta que la resistencia final depende del material de la pared y del tipo de fijación que uses. IKEA indica que el peso máximo que soporta una estructura montada en la pared puede variar por ese motivo.

En cuanto a tamaño, el KALLAX tiene unas medidas muy manejables para un hogar medio: 76,5 cm de ancho, 39 cm de fondo y 76,5 cm de alto. Es compacto, pero con la suficiente presencia como para organizar y ordenar el cuarto sin ocupar demasiado.

A nivel de resistencia, IKEA especifica que el mueble soporta hasta 25 kg en la parte superior. Cada balda puede aguantar un máximo de 13 kg, lo que da margen para libros, cajas, material de oficina o decoración. Si se utiliza como armario de pared, se indica un peso máximo de 20 kg, siempre sujeto a la instalación y al soporte de la pared.

Personalización y limpieza

Uno de los puntos fuertes de KALLAX es lo fácil que resulta personalizarla. Puedes llenarla con cajas y accesorios para darle el toque que busques en tu espacio. También existe la opción de añadir una estructura inferior para darle una sensación más “ligera”, elevándola del suelo y haciendo que el conjunto parezca menos pesado o que no de la sensación de estar colgando.

KALLAX

KALLAX Ikea

En cuanto a materiales, KALLAX combina un tablero de partículas y tablero de fibras, con pintura acrílica. En su interior incluye cartón de panel de abeja (100% reciclado, según indica IKEA), un recurso habitual para aligerar peso manteniendo la estructura, además de llevar un borde de plástico.

El mantenimiento es tan sencillo como limpiarlo con un paño humedecido con un detergente suave y después secarlo con un paño seco. Es un mueble pensado para el día a día, sin cuidados especiales.

El sello sueco

Ikea nació en 1943 en Suecia de la mano de Ingvar Kamprad, un joven de 17 años que comenzó vendiendo artículos por catálogo en su pueblo natal de Älmhult. Su negocio arrancó ofreciendo productos para el hogar que fueran funcionales, bien diseñados y a precios accesibles y así ha sido como ha conquistado el mundo. Con el paso de los años, la compañía revolucionó el sector con su concepto de muebles desmontables y autoinstalables, que reducían costes de transporte y producción.

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Hoy, IKEA es una de las cadenas más reconocidas del mundo, presente en más de 60 países y referente dentro de su sector.