Las sidrerías son uno de los grandes reclamos turísticos de Euskadi. Cada año miles de personas visitan los territorios para deleitarse de los productos más destacados de la gastronomía vasca, así como de la sidra.

Aunque la temporada aún no ha empezado, muchas sidrerías ofrecen su servicio de forma ininterrumpida durante todo el año. Es el caso de Petritegi Sagardotegia (Astigarraga, Gipuzkoa), que este domingo contó con la visita de algunos de los rostros más conocidos de la televisión y del cine.

Actores destacados

Belén Rueda, Antonio Resines, Hugo Silva, Arturo Valls, Gorka Otxoa, Ernesto Alterio, Inma Cuesta, Esmeralda Pimentel, Carlos Eduardo y Secun de la Rosa tuvieron la ocasión de disfrutar de lo mejor de nuestra gastronomía en esta reconocida sidrería, ubicada en la localidad guipuzcoana de Astigarraga.

Los actores forman parte del departo de Un funeral de locos, que llegará a los cines el próximo 2025.

En el vídeo, compartido por el donostiarra Gorka Otxoa, se puede ver a los actores disfrutando de lo más característico de las sidrerías, el txotx.

Tradición arraigada

La sidra es más que una bebida en Euskadi; es una tradición profundamente arraigada en la cultura vasca, que se remonta a varios siglos atrás.

La sidra es elaborada de manera artesanal y destaca por su sabor fresco, ligeramente ácido y afrutado.

El proceso de elaboración de la sidra en Euskadi sigue métodos tradicionales, utilizando manzanas autóctonas. Tras la fermentación natural del jugo de manzana, la sidra se almacena en grandes barricas de madera, donde madura y desarrolla su sabor único. Durante la temporada de sidra, que generalmente va de enero a abril, las sidrerías abren sus puertas al público para ofrecer degustaciones directamente de las barricas, en un ambiente festivo y comunitario.

El txotx consiste en abrir el grifo de la barrica y servir la sidra en vasos alargados, desde una altura, para oxigenarla y realzar su sabor.

Más allá de ser una bebida, la sidra tiene un gran valor cultural en Euskadi. Las sidrerías son lugares de encuentro y convivencia, donde las familias y amigos se reúnen para compartir un menú tradicional que incluye tortilla de bacalao, chuleta a la parrilla, y queso Idiazábal con membrillo y nueces. Esta experiencia culinaria va acompañada del consumo de sidra, generando un vínculo con las costumbres vascas.

En suma, la sidra en Euskadi es un símbolo de identidad y patrimonio cultural. Su elaboración, consumo y el ritual del txotx reflejan el respeto por la tradición y la pasión por los productos locales, haciendo de esta bebida una parte esencial de la vida vasca.