bilbao. El presidente del club, Raúl Martín Presa, calificó de "un nuevo tipo de terrorismo" el supuesto sabotaje que el pasado domingo obligó a suspender el Rayo Vallecano-Real Madrid por falta de luz y aplazarlo a las 19:45 horas de ayer.
Martín Presa compareció ante los medios de comunicación junto al director general de la entidad, Luis Yáñez, para dar detalles sobre el apagón del estadio.
El Rayo Vallecano presentó ayer una denuncia en comisaría por estos hechos, en la que se señala que pudieron ocurrir entre las 19:00 horas del pasado jueves y la misma hora del domingo, que fue cuando, al hacer las pruebas de iluminación del campo, se comprobó que las 57 luminarias de tribunal no funcionaban.
La inspección ocular realizada a continuación permitió descubrir que alguien había cortado los cables de esas 57 luminarias y manipulado los doce cajetines que les suministran electricidad.
"Lo ha hecho alguien muy preparado", aseguró Martín Presa, que calificó lo ocurrido como "un nuevo tipo de terrorismo" desconocido hasta ahora en el Estado español y que "puede dañar al fútbol", aunque rechazado dirigir sus sospechan a nadie en concreto diciendo que "sería frívolo hacer conjeturas o señalar con el dedo a cualquier persona". Martín Presa insistió en que lo ocurrido es "un acto de vandalismo estudiado y premeditado".
Por otro lado, los Bukaneros, colectivo de aficionados del Rayo Vallecano muy activo, emitió ayer un comunicado para negar que alguno de sus miembros tenga algo que ver con el sabotaje y que se sienten "directamente perjudicados" al haber sido señalados por algunas informaciones que apuntan a ellos, como autores del corte de cables que impidió la disputa del partido.