Nadie levanta cabeza en Milán
Allegri se muestra incapaz de enderezar el rumbo milanista al sucumbir ante el Udinese El Inter se da de bruces frente al colista Siena para gozo de la Juventus
BILBAO. "¡Qué espectáculo tan horrible, qué vergüenza! Si encontrase a alguien que me quisiera comprar el Milan, lo vendería ya mismo". La reacción de Berlusconi tras el empate europeo frente al Anderlecht seguramente que cobró ayer una mayor dimensión después de que el equipo cayera en el feudo del Udinese (2-1), dejando contra las cuerdas, prácticamente bajo la guillotina, al entrenador Massimiliano Allegri. Resultó una tarde negra para los clubes de la ciudad, ya que el Inter se vio sorprendido en su feudo por el colista Siena (0-2), lo que propició que la Juventus recibiera una alegría por partida doble para reforzar su liderato tras batir 2-0 al Chievo.
Los encargados de dar la puntilla a la escuadra del expresidente italiano, que terminó con nueve jugadores por la expulsión del colombiano Cristian Zapata y de Kevin-Prince Boateng, fueron Ranégie y Di Natale, que marcó de penalti. Esa pena máxima quitó la esperanza que la afición del Milan había recuperado con el empate logrado al poco de la reanudación del partido por el italiano de ascendencia egipcia El Shaarawy. Berlusconi quiso cesar a Allegri al inicio del curso, aunque Adriano Galliani, administrador delegado y vicepresidente, le respaldó en público dos veces pese a los rumores. Al parecer, ayer mismo volvió a hacerlo. Quizás, la antesala del despido fulminante.
El Milan está desnudo después de los movimientos del mercado tras autorizar la salida de Ibrahimovic y Thiago Silva al PSG a cambio de una suma escandalosa, pero ahora el equipo carece de un referente claro. Allegri siempre ha creído que el problema es de autoestima, esperando que se recuperen por completo Montolivo, Robinho y Pato. El ambiente se enrareció más después de que el entrenador mantuviera recientemente una acalorada discusión con el mítico Inzaghi, actualmente técnico en las categorías inferiores, e incluso estuvieron a punto de llegar a las manos. La relación entre ambos es tensa desde hace tiempo. A Pippo no le sentó bien que en noviembre de 2010 no le alineara de titular ante el Real Madrid en la Champions. Cuando, con 0-1, le dio entrada por Ronaldinho, marcó dos goles (2-2). La ruptura total llegó la pasada temporada al dejarle fuera de la lista europea tras venir de recuperarse de una grave lesión de rodilla. El delantero que tanta gloria ha dado al Milan con sus goles quería seguir en activo pero en junio, a los 38 años, colgó las botas y ahora, como responsable de la cantera, suena como posible relevo de Allegri. De hecho, aseguran que Berlusconi pretende que Pippo y Mauro Tassotti, ayudante del aún técnico, se hagan cargo del primer equipo. Pese a todo, ayer mismo, tras la nueva debacle, Allegri confesó que estaba "sereno y tranquilo", que le había gustado el coraje ofrecido por sus muchachos.
...y cedió el nápoles El Inter hincó la rodilla en un envite que tuvo a Cassano y a Sneijder como mejores nerazzurri, aunque sin marcar. Quienes sí lo hicieron por el Siena fueron Vergassola y Valiani. Por su parte, en el codo a codo en cabeza, el Nápoles dejó escapar dos puntos al empatar a cero con el Catania pese a gozar de superioridad numérica desde el minuto 2. Ríe la Juventus.
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