bilbao. Después de haber jugado en trece equipos de seis países y de cuatro continentes diferentes, amasar títulos y honores, Vitor Borba Ferreira Gomes, Rivaldo, se plantó en Angola para fichar por el Kabuscorp, equipo de Luanda, la capital de aquel país africano, que forma parte de la liga angoleña (Girabola) desde 2008 y nunca la ganó. Y sigue sin ganarla, aunque tiene a gala ser el equipo angoleño más conocido en el mundo, gracias a su estrella brasileña, y gratis, porque la senda de los elefantes elegida por Rivaldo no la impulsa el dinero, sino el designio divino.
El exjugador del Deportivo, Barça o Milan, Balón de Oro en 1999 y campeón del Mundo con Brasil en 2002, había adquirido meses antes unos terrenos en Luanda con el propósito de levantar una iglesia para la comunidad evangélica de la que es ferviente seguidor. "Dios me colocó aquí", dijo Rivaldo cuando fue presentado el pasado mes de marzo en el Kabuscorp. Rivaldo tiene dos fundaciones destinadas a apadrinar niños postergados por carencias económicas. Una labor que pretende ampliar en Angola.