bilbao. José Mourinho, técnico del Real Madrid, rompió ayer la ley del silencio en la que se refugió la plantilla y cuerpo técnico del Real Madrid desde el pasado miércoles tras el empate en El Madrigal, ante el Villarreal, y el posterior ataque de nervios colectivo que determinó la expulsión de cinco madridistas, entre jugadores y técnicos, y un nuevo escándalo fomentado por el entrenador portugués.

Dicha ley del silencio se mantuvo el pasado sábado, tras el partido de Liga frente a la Real Sociedad, pero concluyó, al menos de forma momentánea, ayer por imperativo legal de la UEFA, que obliga al entrenador y al menos a un jugador a responder a los medios de comunicación en la víspera de las competiciones que organiza. Y ayer eran vísperas de los cuartos de final de Liga de Campeones, partidos de ida, donde el Real Madrid se enfrenta al Apoel en Chipre (20.45 horas, TVE-1). Y Mourinho habló para afirmar, entre otras cosas, que él no impuso la ley del silencio.

Con rostro serio y sin querer responder cinco de las preguntas que le realizaron los periodistas en la sala de prensa del estadio GSP de Nicosia, Mourinho negó la mayor. "No es verdad", respondió a la primera pregunta que abordaba la ley del silencio que ha tenido el Real Madrid en los partidos de Liga ante Villarreal y Real Sociedad. "No tengo que justificar nada pero para complementar la respuesta no soy yo el responsable ni decido absolutamente nada", aclaró.

Sobre el partido, José Mourinho, técnico del Real Madrid, admitió el favoritismo de su equipo ante el Apoel chipriota, rival sobre el que mostró máximo respeto.

pregunta incómoda y espantada "Los entrenadores sueñan cuando sus jugadores les hacen soñar. Si el técnico del Apoel sueña es porque su equipo le hace soñar y ha llegado hasta aquí haciendo cosas que le permiten pensar que puede conseguirlo", aseguró y, preguntado por el árbitro, el alemán Felix Brych, destacó: "No es un problema para mí, lo que espero es que después del partido se hable de jugadores del Real Madrid y del Apoel, no del árbitro".

Mourinho confirmó la titularidad del alemán Sami Khedira, que compareció a su lado, y no desveló si será Esteban Granero el sustituto del sancionado Xabi Alonso, pero dejó pistas al considerar que el exjugador del Getafe aporta equilibrio al equipo.

Mourinho habló también del estado de su compatriota Fabio Coentrao, que fue silbado por el público del Santiago Bernabéu ante la Real Sociedad. "La reacción del Bernabéu no la valoro. Fabio está bien. Su ánimo es bueno, pero podía ser mejor", concluyó.

Sami Khedira, centrocampista alemán del Real Madrid, contestó obviedades sobre la ausencia por sanción del guipuzcoano Xabi Alonso y, cuestionado por si después del encuentro ante el Apoel el club cambiará esa política de silencio, Khedira no respondió, se levantó de la silla, al igual que Mourinho, y dio por terminada su comparecencia ante los medios.

En el aspecto deportivo, el Real Madrid espera despertar del sueño al Apoel, que se coló en cuartos de final tras eliminar al Olympique de Lyon en la ronda anterior, y encarrilar la eliminatoria sobreponiéndose al caliente ambiente que le espera en las gradas del estadio GSP de Nicosia. Su técnico, el serbio Ivan Jovanovic, intenta aislar a sus jugadores de la presión y asegura que "no tiene mucho que perder", ya que "no se puede tener un rival más fuerte que el Real Madrid".