"Es una pena que no falten dos o tres jornadas de Liga para rentabilizar la reacción del equipo"
"Sed vosotros mismos" serán sus últimas palabras antes de iniciar al partido decisivo para el Real Unión, que hoy puede certificar su permanencia en Segunda o descender. El técnico Iñaki Alonso (7-VIII- 1968, Durango), cual patrón con la nave 'tocada', no abandona la fe
bilbao. ¿Uno ya concilia el sueño estos días?
Es difícil, porque el equipo ha hecho un esfuerzo grandísimo. Hemos hecho una segunda vuelta de enmarcar y es complicado ganar partidos en la segunda vuelta, cuando los equipos compiten al máximo. Nosotros lo hemos hecho, estamos ahí hasta la última jornada, con pocas posibilidades, pero te quita el sueño.
¿Llegados a este punto, qué valoración establece?
Es un año precioso, un año con unas vivencias a nivel deportivo increíbles y un año en el que el club, jugadores y técnicos hemos ido creciendo. Hemos ido aprendiendo de los errores, mejorando, que al final se trata de eso. Y esto se ha visto transformado en una segunda vuelta impresionante. Luego están los aficionados, que antes había una peña y ahora hay cuatro o cinco, y todos los fines de semana hay 4.000 ó 5.000 personas en el campo. La afición se ha duplicado y eso es algo que hay que cuidar, sobre todo, de cara al futuro.
En una temporada de 42 partidos, el último resultará decisivo. ¿El resultado juzgará el trabajo de toda una temporada?
Para mí no, porque hay ejemplos como los de la pasada temporada, en la que había más equipos que por estas alturas estaban descendidos. Nosotros, siendo el presupuesto más modesto, estamos todavía con opciones matemáticas. Habla bien de todos. La pena es que somos conscientes de que si hubiésemos hecho un poquito mejor las cosas, quizás con un poco más de experiencia, igual estaríamos hablando de otra historia, pero el esfuerzo y el trabajo han sido enormes.
El rival tampoco es el más deseado.
El Hércules es una de las más o la más potente de las plantillas y se juega un ascenso a Primera. Sabemos que es un equipo, además, de los que han hecho una gran campaña, pero esta Segunda es tan traicionera que llevando tanta ventaja, entraron en una dinámica negativa y casi salen de los puestos de ascenso.
Remontándonos al inicio, el equipo dejó pruebas de que la salvación era factible, pero los resultados no acompañaron. ¿A qué cree que se debió?
La inexperiencia, había muchos debutantes en la categoría; la inexperiencia del equipo técnico, también debutante; y la inexperiencia del club y todo lo que tiene que ver con la Segunda. Hasta los recogepelotas deciden los partidos, imagínate a qué nivel de detalles entramos. Eso, junto a las decisiones y la verdadera mala suerte, nos dejó una primera vuelta muy mala.
¿Perdió la esperanza en algún momento del curso?
No. Cuando nos quedamos a ocho puntos, lo que pensaba era que el único que creía que nos podíamos mantener era el míster. Siempre dije que habría otra posibilidad de reengancharse, sobre todo, si no bajábamos los brazos. Y efectivamente. Luego, los jugadores han hecho un esfuerzo titánico y han sido quienes han mantenido la llama de la esperanza.
¿Vio peligrar su puesto de trabajo?
Normal, cuando uno que es entrenador profesional no saca resultados, en cualquier equipo se toma una decisión al respecto. Pero bueno, como fui fiel al proyecto, sabiendo lo que había, creo que el club, y el presidente en concreto, fue fiel a mí.
Quizás ese voto de confianza permitió conseguir lo impensable para mantenerse con vida: enlazar cuatro triunfos y un empate.
El trabajo y esa confianza dan mucho. Sabíamos, por lo que decían los jugadores, que estábamos haciendo un buen trabajo y los resultados debían llegar. Y los recogimos cuando más los necesitábamos. La pena es que no quedan dos o tres jornadas más para rentabilizar esta reacción.
¿Cómo se mantiene alta la moral del grupo ante tales circunstancias?
Es muy importante la cohesión. Además, los momentos de adversidad hay que afrontarlos con ánimo. Mentalmente, especialmente, hemos sido muy fuertes.
A pesar de vivir con el agua al cuello, ¿hay tiempo para disfrutar de la oportunidad que concede el fútbol?
Sí, es una preciosidad de Liga. Lo que hemos vivido no tiene nada que ver con lo de hasta ahora. Sufres, porque ha sido durísimo, pero disfrutas con cada victoria y todo lo que rodea.
Por último, ¿qué mensaje lanzará al vestuario antes de saltar al césped?
Que sean ellos mismos, los de toda la temporada: verdaderos gladiadores que nunca han bajado los brazos.
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