Los grandes siempre vuelven
La Real ascendió y se proclamó campeona de Segunda al derrotar al Celta con goles de Prieto y Bueno
REAL SOCIEDAD: Zubikarai; De la Bella, Ansotegi, Mikel González, Carlos Martínez; Rivas, Aranburu, Xabi Prieto (Min. 57, Nsue), Griezmann, Zurutuza (Min. 76, Sergio Rodríguez); y Carlos Bueno (Min. 84, Labaka).
CELTA: Falcón; Lago, Hugo Mallo, Sergio Ortega (Min. 60, Noguerol), Tuñez, Vila, López Garai (Min. 57, Aaron), Trashorras, Michu; Aspas (Min. 75, Alex López) y Papadopoulos.
Goles: 1-0: Min. 56; Xabi Prieto, de penalti. 2-0: Min. 63; Carlos Bueno.
Árbitro: Teixeira Vitienes (Cantabria). Amonestó a Carlos Bueno, Griezmann, Tuñez y Papadopoulos.
Incidencias: Unos 31.000 espectadores en Anoeta.
donostia. Los más grandes, como la Real Sociedad, siempre vuelven. Los gigantes, como la Real Sociedad, cuando caen consiguen levantarse con más fuerza. La gran Real Sociedad ya está de vuelta en Primera División, su hábitat natural, donde espera instalarse para los siguientes cuarenta años, por lo menos. Algo que nos parecería simplemente normal. El equipo de Lasarte selló su ascenso en el mayor día de reivindicación de los colores txuri-urdin que se recuerda. Donostia fue una fiesta incontrolable para celebrar un éxito, que se puede considerar como menor si tenemos en cuenta el glorioso palmarés de la historia del club, pero que necesitaba tanto la institución, como su legendaria afición.
Si por algo destaca esta gran Real, es porque ha logrado mantener viva la llama de un sentimiento inigualable en su territorio. Su parroquia es sin duda la mejor que se ha visto nunca. Jamás ha tenido un reproche con un equipo que le ha hecho sufrir en los últimos años. Siempre le ha apoyado, sabiendo llorar a su lado y acompañándole cuando cualquier otra hubiera bajado los brazos. Ayer encontró su merecida recompensa, un ascenso que no es un título, pero que también sabe a gloria. Esta gente que ayer abarrotó Anoeta y estuvo animando como si fuese la Bombonera de Boca Juniors tenía que pegarse una fiesta a la salud de sus ídolos. Gracias a los 17.000 héroes que no han faltado a su cita cada quince días en Anoeta y bienvenida a los que volvieron ayer. Que sepan, que merece la pena estar siempre con la Real, porque tarde o temprano, recuperas tu inversión. Si se apuntan al carro de verdad, en Anoeta no sale vivo la próxima campaña ni el Barcelona de Messi.
gen ganador Honor y gloria para unos jugadores que, sin ser probablemente, los mejores de Segunda se proclamaron con justicia campeones. Lo han conseguido con el espíritu que ha enardecido siempre al club, el de la competitividad. Esta Real no ha ganado ningún partido fácil, tampoco lo hacía el conjunto de las dos Liga, pero ha afrontado cada encuentro como una batalla, consciente de que cada victoria iba a ser fundamental en su carrera. Y en este sentido, el del fragor de la lucha, ha jugado un papel fundamental su entrenador. El uruguayo de los cuatro apellidos vascos, el mismo que se hubiera comido a toda la plantilla del Levante en aquel arrebato inolvidable, ha sabido imprimir a su equipo el gen de la victoria. Los entrenadores buenos, los mejores, son los que alcanzan los retos que se les marca. Tú estás entre ellos. Eskerrik asko Martín Lasarte Arrospide. Tu siguiente prueba es devolvernos nuestro sitio entre los titanes de Primera, conociéndote, no tengo dudas de que puedes lograrlo. Confiamos plenamente en ti.
El ambiente que se vivió en la capital fue de los que cortan el habla. Una marea txuri-urdin invadió sus calles persiguiendo el sueño del regreso a la élite. Todos unidos por un mismo objetivo. El estado de sobreexcitación se desbordó y eso, normalmente, no suele beneficiar a la Real. Sus jugadores saltaron al campo demasiado acelerados lo que provocó continuas precipitaciones y pérdidas de balón. Los que conocemos a este equipo, sabíamos que el último día, con todo a su favor, iba a tener que sufrir para ganar, pero seguro que al final lo iba a conseguir. El Celta es un rival complicado sobre todo en un escenario como Anoeta. Junto al Villarreal B es de los que mejor manejan las posesiones largas. Lo cierto es que los gallegos marearon mucho la perdiz, pero sólo en un momento asustaron a Anoeta. Michu amagó con reventar la fiesta con un trallazo impresionante que se estrelló con violencia en el larguero. Antes del descanso la Real sólo se acercó con algo de peligro en un gol anulado a Ansotegi, por un ajustado fuera de juego anterior de Xabi Prieto.
los goles Tras la reanudación, la Real rebajó la tensión y la ansiedad, y centró su objetivo en ponerse por delante en el marcador, consciente que sería un golpe definitivo al encuentro. Tras un pequeño susto de Hugo Mallo, llegó el gol que puso en órbita a Anoeta. Bueno bajó un balón como los ángeles y Griezmann tomó la autopista a la portería hasta que fue derribado por el lateral celeste. Teixeira Vitienes no dudó en señalar el punto de penalti, pero quiso poner un poco de emoción al mandar repetir el lanzamiento a Prieto. El donostiarra volvió a demostrar que tiene horchata en las venas, al chutar primero con una paradiña, por lo que fue anulado, y en segundo lugar tras una carrera parsimoniosa, con la que esperó a que Falcón eligiera el camino equivocado para engañarle. Lástima que se lesionara al saltar la valla, porque el mejor jugador de Segunda no se merecía que un esguince condicionará su celebración del ascenso. Lo más complicado estaba hecho, ya que cuenta con una defensa de cemento puro que tienen los blanquiazules, pieza clave en el ascenso, y en un día como el de ayer parecía imposible que alguien pudiera anotar en la portería de Zubikarai. No hizo falta. Sólo diez minutos después, Nsue penetró por el carril de Prieto, Griezmann, cómo no, bajó el balón de cabeza y Bueno lo mandó al fondo de las redes en posición legal. Decían que llegaba justo de fuerzas, pero el Niño de oro ha participado en todos los tantos blanquiazules de la recta final de la Liga. No podemos olvidarnos de Bueno, que se recuperó en tiempo récord para alcanzar la gloria de anotar los goles del ascenso.
Los minutos finales fueron una cuenta atrás para que estallara la fiesta. La Real Sociedad es de Primera, nunca ha dejado de serlo, y que se preparen los rivales, porque regresa con más fuerza que nunca. El año que viene en la elite habrá dos recién ascendidos y la Real, que simplemente vuelve a donde nunca debió salir. Que siga la fiesta.