Antonelli reestablece el orden en la Fórmula 1
El italiano sella su tercera victoria seguida, pero los McLaren demuestran en Miami que han dado un paso de gigante para plantar oposición a los Mercedes
El Gran Premio de Miami, cuarta cita del calendario tras un mes de parón debido a la cancelación de las pruebas de Bahréin y Arabia Saudí debido al conflicto bélico en Oriente Medio, servía un punto de inflexión en el Campeonato Mundial de Fórmula 1. La introducción de modificaciones en el reglamento en beneficio de la seguridad de los pilotos proyectaba un nuevo escenario sembrado de dudas acerca de posibles cambios en la jerarquía de la competición.
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Si el sábado McLaren dio la campanada con un doblete en el esprint que detuvo la hegemonía de Mercedes, que había impuesto su monoplaza sobre el resto en las actuaciones previas, el debate dominical se antojaba aún más imprevisible. Pero Kimi Antonelli se encargó de reestablecer la dinámica, no sin encontrar una competencia que no había enfrentado hasta la fecha. Fue la tercera victoria consecutiva de un joven de 19 años que parece decidido a dar que hablar.
Leclerc, primer líder
La carrera se adelantó tres horas para evitar posibles tormentas. El riesgo de lluvia estuvo latente en todo momento. Antonelli, desde su tercera pole consecutiva, protagonizó una nueva mala salida. Ha cedido 22 posiciones desde la parrilla. Charles Leclerc encontró la puerta abierta y se coló hacia el liderato con el misil que es el Ferrari en las arrancadas. Tuvo que disputar la posición con Max Verstappen, que realizó un trompo al pisar el piano húmedo. El neerlandés cayó a la décima plaza.
En el quinto giro, Antonelli se alzó en cabeza, pero Leclerc contraatacó. Norris, a la zaga, se frotaba las manos oliendo sangre. Pero en la sexta vuelta la aparición del coche de seguridad por los accidentes de Hadjar y Gasly alteraron el guion. Verstappen completó su primera y única parada para montar duros, lo que más adelante le auparía hasta el liderato de forma momentánea.
Nada más relanzarse la carrera, Norris atacó para cazar el liderato. Detrás, Antonelli y Leclerc iniciaron una batalla que benefició el piloto de McLaren. Para añadir emoción, la lluvia amenazó en el vigésimo quinto giro de los 57 pactados. Las viseras presentaban gotas. Si bien, sería la única y mínima aparición en una cita en la que se esperaba agua.
Verstappen, cuarto piloto en cabeza del día
Cuando llegó la ventana lógica de paradas, Verstappen se convirtió en el cuarto líder de la prueba tras haberse visto en la décimo sexta plaza. Pero con neumáticos más desgastados se vio condenado. Antonelli recuperó la cabeza gracias a que se detuvo un giro antes que Norris para completar un undercut. Tras el italiano se instaló Norris. El duelo por la victoria se había afianzado.
Antonelli reportó problemas en la caja de cambios. Después informó de que sus gomas traseras se habían agotado, pero desde el box le trasladaron que era una cuestión de temperatura. Norris, paciente, penetró en la distancia del modo adelantamiento en el último tercio de la carrera. Antonelli se protegió y logró distanciar a su gran rival. Ambos eran los pilotos más rápidos en pista. Estaban en otra dimensión.
Norris cede ante Antonelli
Norris se sostenía con uñas y dientes a dos segundos de Antonelli, un margen impresionante por estrecho, teniendo en cuenta que en el amanecer de la temporada en Australia los McLaren finalizaron a 50 segundos de los Mercedes. Es la gran novedad tras la aplicación de los cambios en la normativa. Se trata de un motivo de alerta para la fábrica de Woking, que había dominado con mano de hierro hasta la visita a Miami. Antonelli alcanzó el triunfo, pero el dibujo de la Fórmula 1 parece haber cambiado. “La estrategia con el undercut ha sido fundamental”, admitió Antonelli, se mostró cauto: “Esto es tan solo el principio. El camino es largo. Está siendo duro”, expresó el piloto de Bolonia.
"Es desgarrador perder la victoria"
Norris, mientras, se proyectó decepcionado pese a gozar de argumentos para el optimismo. “Nos han hecho un undercut, teníamos que haber parado antes. Kimi no ha cometido errores, aunque es desgarrador perder la victoria. Teníamos que haber ganado esta carrera”, manifestó ambicioso el británico.
Desde luego, Antonelli no lo tuvo sencillo en una cita con cuatro cambios de liderato y protegiéndose de un McLaren al alza. Su rendimiento está siendo excepcional, impropio de alguien tan joven. A estas alturas atesora 100 puntos en el liderato del Mundial, veinte más que su compañero de equipo.
En la lucha por el podio, Verstappen fue cediendo décimas por sus ajados calzos. Leclerc se le echó encima y se alojó en tercera posición. Verstappen, que había ofrecido un espectáculo de adelantamientos, cayó a plomo. Perdió la posición con Piastri y con Russell. El tetracampeón se colocó sexto.
Pero de pronto Leclerc desfalleció. Fue superado por Piastri, que completó el doblete en el podio de McLaren, y en el intento de recuperar la posición el monegasco realizó un trompo que le hizo chocar contra las protecciones. El Ferrari quedó dañado. Russell y Verstappen se beneficiaron para escalar al cuarto y quinto lugar, respectivamente. Leclerc fue sexto, justo por delante de Lewis Hamilton. Carlos Sainz firmó sus primeros puntos con el noveno puesto y Fernando Alonso acabó decimoquinto en un nuevo episodio decepcionante de Aston Martin.
