El consejero de Industria, Mikel Jauregi, apeló hoy a la "prudencia" ante la posible reapertura del Estrecho de Ormuz tras el principio de acuerdo anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra de Irán. Después de varios episodios similares, en las que se comunicaron acuerdos similares, la postura del Ejecutivo representa una apelación a la cautela ante lo imprevisible de los acontecimientos en Oriente Medio.

En todo caso, el cese de las hostilidades no traerá consigo el desbloqueo inmediato del paso marítimo que controla Irán, sino que ese proceso será paulatino. Existen barcos que llevan varados más de tres meses y, previsiblemente, los primeros que podrán transitar serán aquellos que transporten gas y petróleo, dos recursos energéticos que los países, especialmente en Asia, están requiriendo con urgencia para volver a impulsar sus economías. A continuación, los buques con otras materias primas, así como otros bienes que necesitan las industrias europeas para su cadena de valor serán los siguientes.

Una de las empresas vascas más afectadas por toda la crisis en la región es Tubacex, que cuenta con una planta con 150 empleados en Abu Dhabi en la que ejecuta el ensamblaje final de los tubos que ADNOC (Compañía Nacional de Petróleo y Gas de Abu Dhabi) emplea para la extracción y transporte de gas y petróleo. La semana pasada, Tubacex comunicó a los sindicatos su intención de iniciar un ERTE ante la caída de la producción en esa planta, ya que Emiratos Árabes Unidos también ha sido objeto de ataques por parte de Irán a su industria energética.

Jauregi calificó de positivo el anuncio de un acuerdo para poner fin a la guerra pero lo acogió "con cierta prudencia", si bien confió en que se produzca finalmente la apertura del Estrecho de Ormuz, que sería "un alivio" para toda la industria. El consejero asistió hoy en el Puerto de Bilbao a la inauguración de la grúa-muelle Super Post Panamax, donde se ha pronunciado sobre el acuerdo entre EEUU e Irán y que supondría la reapertura del Estrecho de Ormuz.

Jauregi indicó que ven la noticia "de una manera positiva" pero también "con cierta prudencia" porque ha habido "anuncios antes que no se han cumplido", por lo que ha apelado a esperar al viernes "a ver en qué queda el tratado de paz".

Ante la previsible apertura del Estrecho de Ormuz, destacó que sería "muy importante" porque estos nudos logísticos son muy importantes "para todos" y también para Euskadi como "país exportador e importador" y constituyen "como el sistema nervioso que hay en el mundo". Por lo tanto, ha asegurado que su apertura supondrá "un alivio para toda la industria que depende de la energía y de las materias primas que vienen de esa parte del mundo".

Jauregi recordó que, en términos energéticos, el "shock" que ha supuesto el cierre del Estrecho de Ormuz ha costado "más de 200 millones a Euskadi". "Euskadi es 200 millones de euros más pobre porque se cerró el Estrecho de Ormuz, entonces, de alguna manera, que se reabra va a suponer un alivio para todos nosotros", ha agregado.

"Y yo creo que, aunque sintamos un poco de alivio con esta apertura, nos tenemos que enfocar en hacer a nuestro pueblo, a nuestro país, mucho más resiliente a los shocks externos que estamos viendo, que están llegando periódicamente de fuera", remarcó

Ello, según apuntó, supone tener que seguir haciendo "apuestas por la descarbonización, por tener autonomía energética y también ser más resilientes ante esas dependencias externas". "Por lo tanto, seguimos apostando por la autonomía estratégica europea y por más industria y más Europa", ha concluido.