El sector exterior vasco volvió a experimentar un descenso interanual en el mes de noviembre, aunque menos acentuado que en los meses precedentes. Así, las exportaciones de las empresas de la CAV cayeron en tasa interanual un 2,3%, un descenso inferior a los registrados en los meses de octubre (-9,4%) y septiembre (7,9%). De nuevo, el sector de la automoción es el que acapara las caídas más severas, mientras los demás logran crecer o contener sus retrocesos. En los once primeros meses, no obstante, se aprecia una dirección más negativa, ya que las ventas al exterior continúan descendiendo en un porcentaje significativo (-4,1%), si bien son dos décimas menos que al final del mes de octubre.
Los datos que divulgó hoy el Eustat ratifican, a falta de que se haga oficial la estadística final del año, que 2025 tampoco será un buen año para las exportaciones. Sin embargo, se presume una caída al cierre del ejercicio anual algo menor que la computada en 2024, cuando el descenso fue del 5,1%. Por otra parte, las importaciones también descendieron un 3,4% en el mes de noviembre, lo que continúa permitiendo que el saldo comercial sea positivo: en noviembre, la diferencia entre exportaciones e importaciones alcanzó los 257,7 millones a favor de las primeras.
Al detalle, se observa que el ranking de las casi mil partidas exportadoras sigue encabezado por los turismos de menos de 10 personas, con 274,4 millones comercializados. No obstante, después de sufrir un retroceso interanual del 5,6% en octubre, se anotó una caída superior en el mes de noviembre: en concreto, el descenso del 16,5% vuelve a reflejar las menores ventas de la planta de Mercedes. Además, en la partida relativa a partes y accesorios de vehículos automóviles (142,7 millones de euros de ventas) se constata también otro serio retroceso, en este caso del 19,9%. Además, en el sector de vehículos para el transporte de mercancías (136 millones exportados) se aprecia una caída del 5,5%.
Por contra, se observa un importante repunte de las exportaciones de productos energéticos, después de que las ventas de aceites refinados de petróleo crecieran un 75,9%, hasta llegar a los 68,9 millones. Este impulso permite recobrar brío al sector de refino, en especial Petronor, que ha visto como las exportaciones de productos energéticos experimentaron una caída de hasta el 38% en los once primeros meses del pasado año.
Por otra parte, también llegaron en noviembre buenas referencias del sector de la metalurgia y de la máquina-herramienta, que son también esenciales dentro del tejido empresarial vasco. De esta manera, la partida de perfiles de hierro o acero aparece en quinto lugar con 59,5 millones y una subida del 25,3%. Asimismo, dentro de las 25 partidas más importantes, destacan las mejoras interanuales en la venta de turborreactores y turbopropulsores, (39,4%), de los vehículos para transporte de diez o más personas (42%), y de las máquinas herramienta para trabajar madera y plástico, cuyas ventas crecieron en noviembre más de un 2.000%. También se registran fuertes crecimientos en las ventas de chapas y tiras de aluminio (37,4%) y de partes de vehículos para las vías férreas (34,5%), lo que refrenda el buen momento de la fabricación de componentes para ferrocarriles.
No obstante, el mal momento de la automoción también se comprueba en la rebaja de las ventas de los neumáticos nuevos de caucho por el descenso de actividad en las factorías de Michelin en Gasteiz y de Bridgestone en Basauri. Con 38,7 millones de euros exportados, la caída interanual fue del 52%. En Araba, donde además se encuentra la planta de Mercedes, las partidas que se engloban en el sector de la automoción pasan de 544 a 425 millones, lo que representa un descenso interanual de casi el 22%.
Araba es el territorio histórico que registra la evolución más negativa, con una caída del 13,9%, mientras que en Gipuzkoa las exportaciones se elevan un 6,7% y en Bizkaia aumentan un 1,1%. En lo que se refiere a los destinos de exportación, las primeras posiciones del ranking exportador están ocupadas por Alemania, que recibe productos de las empresas vascas por valor de 361,3 millones; Francia, país al que se exportaron bienes por valor de 359 millones de euros; Reino Unido, con 169 millones de euros; Italia, con 155,8 millones; y Estados Unidos, con 119 millones en ventas. Estos cinco países absorben casi la mitad (47,3%) del total de las exportaciones y tres de ellos pertenecen a la UE27, entidad que concentra el 63,6% de las mismas.
En lo que respecta al balance de los once primeros meses del año, el descenso del 4,1% supone 1.173,8 millones de euros menos en exportaciones, siendo el total de este período de 27.550 millones. Las caídas en todo lo vinculado a automoción y energía están castigando a todo el sector exterior, una de los ejes de la economía vasca. El PIB general de la CAV crece por el efecto de la demanda interna, con un fuerte consumo e inversión pública y privada, pero la recuperación de la industria, convertida en el principal foco de preocupación para el Gobierno Vasco, se antoja fundamental para impulsar de nuevo las exportaciones. Sin embargo, la incertidumbre internacional y el parón en la industria del automóvil juegan en contra de la economía vasca, que por otra parte es la comunidad que más sufre el castigo de las políticas arancelarias de Estados Unidos.
Las exportaciones vizcainas son las más elevadas, con un total de 9.872,5 millones de euros (-11%), mientras que Gipuzkoa acumula 9.423,6 millones (+2,3%) y Araba 8.254,1 millones (-1,9%). Los productos no energéticos lideraron el volumen exportador con 26.376,3 millones de euros, un 1,7% menos que en los once primeros meses de 2024, y las exportaciones de energéticos experimentan un retroceso del 38% en la comparativa interanual. Pese a las dudas en la fabricación de automóviles, la partida de venta de turismos de menos de 10 personas encabeza las exportaciones con 2.822,1 millones de euros comercializados, lo que representa un repunte en el acumulado del año del 12,7%.