conflicto laboral

Sindicatos y patronal se resitúan en el nuevo escenario del Metal de Bizkaia

Los empresarios iniciaron el martes su “reflexión” interna y las centrales sindicales se reúnen hoy

09.02.2020 | 18:00
Las reuniones entre los representantes empresariales y sindicales del sector del Metal de Bizkaia no han frutos en forma de acuerdos.Foto: José Mari Martínez

Los empresarios iniciaron el martes su “reflexión” interna y las centrales sindicales se reúnen hoy

Bilbao -Patronal y sindicatos del metal han empezado ya a mover ficha en el conflicto del Metal. Tras las huelgas de la semana pasada ambas partes se están resituando de cara a la apertura de un nuevo proceso de diálogo. Para ello están manteniendo diferentes reuniones y generando una nueva plataforma de negociación.

Ese proceso se alargará más en el caso de la patronal porque es un colectivo más numeroso y porque la huella de las últimas movilizaciones es más profunda. Los representantes de los trabajadores, por su parte, mantienen su apuesta "por la lucha", si bien son conscientes de la complejidad de ir más allá en el conflicto después de una semana entera de huelgas.

Existe un compromiso por ambas partes de ponerse en contacto con la otra parte en el momento en el que haya alguna novedad que trasladar a la mesa de diálogo. Sobre el papel, en ese momento la negociación se retomará y todo apunta a que será la patronal la que descuelgue el teléfono cuando haya decidido qué camino tomar.

En ese contexto, las empresas metalúrgicas de Bizkaia iniciaron el martes un proceso de "reflexión" que sentará las bases de la nueva postura de la patronal en el conflicto laboral. Partiendo de una predisposición "total" a retomar las negociaciones, Adolfo Rey, director gerente de la Federación Vizcaina de Empresas del Metal (FVEM), reconoció ayer en declaraciones a DEIA que las cinco jornadas de huelga de la semana pasada han "complicado" el escenario que los empresarios deben adaptarse.

"Por supuesto que estamos dispuestos a sentarnos con los sindicatos y llegar a un acuerdo. Lo que ocurre es que necesitamos consultar con las empresas, que son casi 900, y eso no es posible hacerlo con dos llamadas. Requiere su tiempo y acabamos de empezar", subrayó Rey.

A través de ese diálogo interno la patronal está analizando los efectos de la última movilización en la actividad, así como los incidentes, que se centraron, al menos los más graves, en Durangaldea. A partir de ahí se establecerá una nueva posición de cara al diálogo y también el punto de partida con el que se reiniciará por parte de los empresarios la negociación.

La última propuesta ha sido técnicamente retirada de la mesa y el próximo planteamiento de la patronal "puede variar en cualquiera de los dos sentidos". Es decir, abrir más la mano a las demandas sindicales o todo lo contrario. Definir esa cuestión "es parte del ejercicio de reflexión" que están haciendo los empresarios, advirtió Rey.

Los sindicatos, por su parte, celebrarán esta misma mañana una reunión para establecer los siguientes "pasos a seguir". Se trata de un encuentro ya previsto al que se le puso fecha el viernes pasado tras la manifestación con la que se puso fin a las huelgas y del que no se esperan "grandes novedades". Sin embargo, sí servirá para testar la postura de cada sindicato respecto a la posibilidad de centrarse ahora en la negociación o en seguir con las movilizaciones.

El responsable de Industria de Comisiones Obreras en Bizkaia, Luis Mouliaa, afirmó ayer en declaraciones a este diario que es el momento de que la patronal se mueva y convoque la mesa de negociación con una nueva propuesta sobre la mesa.

"Nosotros el movimiento que teníamos que hacer lo hicimos la semana, vaciando las fábricas y llenando las calles con miles de personas. Si la patronal no entiende es movimiento, pues bueno. Es el movimiento que teníamos que hacer, el que pedían nuestros compañeros y compañeras y es lo que hicimos", afirmó el dirigente de CC.OO.

Tras dos semanas sin contactos con la FVEM, Mouliaa recordó que la patronal también abrió un periodo de reflexión en junio, tras las últimas huelgas, y que "dejó pasar" el verano para intentar "arreglar todo" in extremis a las puertas de los últimos paros. "Ya le dijimos a la FVEM antes de la huelga que tenía que dar pasos y seguimos en esa", lamentó.

Lo cierto es que el conflicto se ha enquistado más de lo que ya estaba los últimos meses -el sector no ha renovado convenio desde 2011- y todo parece sujeto a un gesto por parte de la patronal. Los tres frentes sobre los que actuar son la subida salarial, la subrogación de las plantillas de las subcontratas y la limitación del uso de las ETT.