desde el 30 de septiembre al 4 de octubre

Los sindicatos del Metal de Bizkaia convocan cinco nuevas jornadas de huelga

Acusan a la FVEM tener "nula voluntad negociadora" y al Gobierno vasco de mantener una actitud "vergonzosa, de silencio y represión"

09.02.2020 | 09:15
Trabajadores del Metal se manifiestan en Bilbao. Fotos: Oskar M. Bernal

Este jueves se van a realizar diferentes movilizaciones en empresas  "referenciales"

BILBAO. Representantes de ELA, CCOO, LAB y UGT, los cuatro sindicatos  presentes en la mesa de negociación, junto a miembros de ESK, CGT,  USO y CNT, han ofrecido este lunes una rueda de prensa conjunta ante  la sede de la FVEM en Bilbao, después de haber registrado la  convocatoria de huelga ante la sede del Gobierno vasco y comunicarla  a la patronal.

"Ante las mentiras y excusas del FVEM sólo tenemos una  alternativa, seguir y endurecer la lucha. Sólo el compromiso de los  trabajadores del sector conseguirá que un nuevo y digno convenio del  sector sea realidad", han afirmado los portavoces sindicales, que han  reivindicado que la patronal "tiene que aceptar" la plataforma  sindical conjunta presentada el pasado 10 de mayo.

Los sindicatos han decidido retomar las huelgas en el Metal  vizcaino, con nuevas jornadas los días 30 de septiembre y 1, 2, 3 y 4  de octubre. Además, este jueves, 18 de julio, se van a realizar  diferentes movilizaciones y concentraciones delante de empresas  "referenciales" en las distintas comarcas de Bizkaia.

En concreto, las protestas se desarrollarán frente a las oficinas  de Elecnor en Bilbao, frente a Petronor en Muskiz, frente a  Astilleros Murueta en Erandio, frente a Layde Steel en Durango y  frente a Ormazabal, en Igorre.

SIN FECHA PARA REUNIRSE

Durante la comparecencia, los sindicatos han subrayado que su  "unidad de lucha" se basa en "unos contenidos básicos que ayuden a  superar la precariedad que se vive en el sector". "Por ello, hablamos  continuamente de salarios, jornada, derecho a la subrogación,  igualdad entre mujeres y hombres, regulación de la eventualidad y  utilización de ETT y medidas para garantizar la salud laboral", han  explicado.

Los representantes sindicales han destacado que las cinco  convocatorias de huelga desarrolladas en mayo y junio han tenido un  seguimiento "masivo" por parte de los trabajadores, y han acusado a  la FVEM de "mentir" y mostrar "día a día, desidia, dejadez y mal  hacer".

Las centrales han criticado que la patronal haya puesto como  "excusas" primero que "los sindicatos, cada uno, teníamos la  plataforma propia" y luego la existencia de convocatorias de huelga.

Sin embargo, según han denunciado, cuando en mayo se presentó una  plataforma conjunta, la FVEM también dio "una respuesta rotunda: no"  y, del mismo modo, pese a que han transcurrido 28 días tras la última  reunión de la mesa sectorial del 17 de junio "sin convocatorias de  huelga", aún no hay fijada una nueva fecha para reunirse.

En este sentido, han criticado que, aunque fue la propia patronal  "quien se comprometió a proponer fecha y no lo ha hecho", se ha  dedicado a "convocar reuniones bilaterales" con cada sindicato, a las  que ELA, CCOO, LAB y UGT han acudido "por responsabilidad". En estas  reuniones, han denunciado, el resultado ha vuelto a ser "nula  voluntad negociadora y un no rotundo a la plataforma presentada por  los sindicatos".

Tras recordar que el convenio que afecta a más de 50.000 personas  y a "cientos de empresas", han denunciado que la FVEM "quiere imponer  precariedad y condiciones miserables" y han cuestionado si la  patronal "también trabaja para otros intereses políticos o económicos  que están más allá del metal de Bizkaia".

"Que no señale nuevas fechas de reunión y que no realice propuesta  alguna nos lleva a la conclusión de que FVEM quiere alargar el  conflicto, no quiere una solución", han advertido los sindicatos, que  también han censurado la actitud "vergonzosa" del Gobierno Vasco,  según han indicado, caracterizada por "silencio y represión".

En esta línea, han censurado "hechos como el envío de la  Ertzaintza a las convocatorias, con el objetivo de generar tensión y  condicionar las movilizaciones", o el establecimiento de "servicios  mínimos aberrantes e injustificados", y han acusado al Ejecutivo de  ser "fiel siervo de los dictados de FVEM".