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Un rayo de esperanza para Formica

Un grupo de inversores vascos intenta adquirir la planta ante el cierre anunciado por la multinacional El Ayuntamiento de Galdakao busca una salida a la fábrica

Un rayo de esperanza para FormicaFoto: Oskar Martínez

BILBAO. La planta de Formica de Galdakao, amenazada de cierre por su propietario Fletcher Building, podría tener futuro fuera del grupo neozelandés si prospera la iniciativa de un grupo de inversores vascos que estaría dispuesto a quedarse con la factoría, con apoyo institucional, si se llegase a algún acuerdo viable con los dueños actuales.

El Ayuntamiento de Galdakao, la Diputación de Bizkaia y el Gobierno vasco están sondeando la posibilidad de que un grupo de inversores vascos pudiera adquirir la planta de Formica en Galdakao, ante la decisión de cierre de esta fábrica anunciada el pasado mes de julio.

El consistorio vizcaino ha sido el que más ha movido los hilos para intentar encontrar una salida empresarial que evite el cierre. El alcalde Ibon Uribe ha remitido, según fuentes municipales, una carta al director de la empresa en Europa, Richard Pollington, invitándole a tener una reunión este mes de cara a buscar una solución que permita mantener la actividad en Euskadi ante el conocimiento de que la empresa podría presentar en los próximos días un ERE de extinción de contratos que afectaría prácticamente a la totalidad de la plantilla, con más de doscientos trabajadores.

El propio alcalde se trasladó hace un mes a Newcastle (Inglaterra) junto con una delegación en la que también estaba Oscar Ugarte, director gerente de la firma de capital riesgo Seed Capital, participada por la Diputación de Bizkaia, para conocer las razones argumentadas por la empresa para su decisión de cierre, emplazándoles a una reunión en septiembre. La dirección de Formica en Europa aceptó trasladarse a Euskadi para dicho contacto que ahora tienen que concretar.

"No entendemos las razones que justifican, según la empresa, esa decisión de cierre y por eso no estamos de acuerdo con el ERE que van a plantear. Es importante destacar la implicación que todos los grupos políticos del Ayuntamiento están mostrando en este delicado tema, así como la ayuda que estamos teniendo del resto de instituciones para ir de la mano en este asunto y buscar alternativas constructivas que eviten, en todo caso, el cierre", destacó Uribe tras informar al comité de empresa de los últimos pasos dados.

"Nuestra intención es plantear en esa próxima reunión el interés de un grupo de empresarios por la posible compra y reindustrialización de la planta. Es un interés inicial e interesante, pero tampoco queremos lanzar grandes expectativas, porque sabemos lo difícil que sería materializar un proyecto así", afirmó el alcalde de Galdakao.

La dirección neozelandesa de Fletcher Building, grupo que adquirió Formica en 2007, quiere irse de Galdakao por la caída de la demanda en el sector de la construcción en España y las malas perspectivas para los próximos diez años, máxime cuando dispone de otra planta en Albal (Valencia), con menores costes laborales, donde concentrar toda la producción en el Estado. Fletcher Building, que alega que Galdakao solo estaba utilizando el 35% de su capacidad productiva, ha provisionado unos 16 millones de euros, según el máximo responsable del grupo, Mark Adamson, para cerrar la planta vasca. El accionista no contempla cerrar ninguna otra de las factorías con que cuenta en Europa.

La multinacional cuenta con cinco plantas en la UE, dos en el Estado -Galdakao y Albal (Valencia)-, dos en Reino Unido -North Shields y Newton Aycliffe-, y una en Kolho (Finlandia). Una posible solución pasaría por un acuerdo por el que el grupo neozelandés cedería el uso de la marca Formica al grupo inversor vasco en los mercados tradicionales de las plantas del Estado español y a cambio se evitaría los costes del cierre.