22-5

Un paseo militar

Jokin Altuna aplica un severo correctivo a Peio Etxeberria en Tolosa tras dar un recital en su primer partido del presente cuatro y medio

09.02.2020 | 18:50
Jokin Altuna se dispone a golpear con la derecha en el frontón Beotibar

Jokin Altuna aplica un severo correctivo a Peio Etxeberria en Tolosa tras dar un recital en su primer partido del presente cuatro y medio

ALTUNA III - 22

P. ETXEBERRIA - 5

Duración: 35 minutos de juego.

Saques: 2 de Altuna III y 1 de P. Etxeberria.

Faltas de saque: 1 de P. Etxeberria.

Pasas del Cuatro y Medio: Ninguna.

Pelotazos: 210 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 11 de Altuna III y 1 de P. Etxeberria.

Errores: 3 de Altuna III y 9 de P. Etxeberria.

Marcador: 8-0, 8-1, 17-1, 17-3, 18-3, 18-4, 19-4, 19-5 y 22-5.

Apuestas: Se cantaron posturas de salida de 100 a 20 a favor de Altuna III.

Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la liguilla de cuartos de final del Campeonato de Cuatro y Medio de la LEP.M disputado en el frontón Beotibar de Tolosa. Buena entrada. 535 espectadores. En el primer partido, Zabala-Garmendia ganaron a Elordi-O. Etxebarria (15-18). En el tercero, Jaka-Rezusta tumbaron a Irribarria-Martija (10-22).

BILBAO. Jokin Altuna conquistó ayer su primer punto de la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio con muchos galones. Lo hizo ante el debutante Peio Etxeberria, que se clasificó después de ser el perdedor de la primera fase con mejor tanteo -cayó 22-20 con Iñaki Artola- al no poder ser de la partida Mikel Urrutikoetxea, que sigue arrastrando problemas en el pectoral. El subcampeón de 2018, quien suma tres temporadas seguidas en la final del acotado, tuvo una actuación soberbia en la que no dio tiempo a su rival para mirarse al espejo. Etxeberria, un delantero acostumbrado a buscar el espectáculo, terminó desolado pese a que en los primeros compases debatieron de tú a tú en el peloteo. No tuvo suerte el de Zenotz, arrebolado tras la primera distancia: arriesgó y falló. Erró nueve pelotas. Y Altuna III no perdonó. Se le agitaron las fosas nasales con el olor metálico de la sangre y puso la directa al triunfo. No hubo piedad. No hubo mirada hacia atrás.

El amezketarra se meció con un 17-1 de salida que únicamente rompió él mismo con una falta de saque. Jokin estuvo soberbio, mandón, rutilante. El delantero guipuzcoano manejó los tiempos del partido y se esforzó en poner a bailar a Peio, títere en manos del autoritario guipuzcoano. La tormenta perfecta. Jokin tiene la virtud del arquitecto: traza líneas como un maestro y tiene manos privilegiadas, cerebro de matemático y entrañas de artista. El puntillero buscó ángulos para evitar cualquier inventiva de Peio Etxeberria, quien, superado, no pudo más que recorrer la cancha. Altuna III le buscó las esquinas, en corto, los pies... Y le atropelló con una volea de quilates. El delantero asomó soberbio en un fin de semana de correctivos importantes. No en vano, Unai Laso dejó en nueve a Iñaki Artola y Joseba Ezkurdia, en ocho a Oinatz Bengoetxea. Están en vena.

La distancia inicial fue una losa gigantesca para el partido, que se deshilachó a toda velocidad. Apenas se registraron 35 minutos de juego y 210 pelotazos en un paseo militar. Altuna aplicó el rodillo de un modo impenitente. Después de haberse coronado en la especialidad en 2017, el amezketarra parece apuntar directamente hacia arriba. El Cuatro y Medio está hecho para él: veloz, inteligente, sobresaliente a la hora de encontrar fisuras en los rivales... Está dotadísimo. Peio Etxeberria lo sufrió ayer. Vivió un terremoto. Apenas pudo respirar. Solo se anotó un tanto en juego y un saque, ya que el resto fueron errores del de Amezketa. Altuna III se medirá el domingo en el Astelena de Eibar a Erik Jaka, uno de sus mejores amigos en la pelota.

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