nORIAKI Kasai también hizo historia ayer en Pyeongchang. El saltador japonés de 45 años participó en la prueba de saltos de trampolín pequeño y se convirtió en el primer deportista que compite en ocho Juegos Olímpicos de Invierno. El abuelo volador o la leyenda, como es conocido en su país, tuvo que clasificarse el jueves para poder batir la plusmarca de presencias olímpicas que hasta ayer compartía con el piloto ruso de luge Albert Diemczenko, que no ha podido participar este año al estar implicado en el dopaje de estado que se descubrió en Sochi.
Así, Kasai acabó vigésimo primero ante rivales a los que dobla en edad, pero eso no supone ninguna deshonra para un deportista que acumula registros imbatibles. Empezó a saltar con nueve años y compitió por primera vez en unos Juegos en Albertville 1992, pero ya había debutado cinco años antes en la Copa del Mundo con solo 17 años y acumula 537 presencias en el certamen, con 45 podios y 15 títulos, y trece participaciones en los Campeonatos del Mundo, más que nadie. En Lillehammer 1994 logró la plata olímpica por equipos y lo extraordinario es que dos décadas después logró la plata individual en Sochi 2014 cuando ya había cumplido 41 años. Kasai, cuyo mejor salto data del año pasado con 241,5 metros, planea retirarse con 50 años, coincidiendo con la cita olímpica invernal de Pekín en 2022, pero sí su país es elegido para acoger los Juegos de 2026 prolongará su carrera hasta entonces. Tal es su prestigio en su modalidad deportiva que le han dedicado canciones algunos grupos de los países del norte de Europa, donde los saltos de esquí son muy populares.
Noriaki Kasai, que fue el indiscutible abanderado de Japón en la ceremonia de inauguración de Pyeongchang 2018 y tiene entre sus ídolos deportivos a Michael Jordan y Tiger Woods, compartió el protagonismo de ayer con otra ilustre veterana, la noruega Marit Bjoergen, que en la prueba de skiatlón logró su undécima medalla olímpica, lo que la convirtió en la mujer con más podios de la historia. En la prueba de saltos, el japonés asistió de cerca a una de las primeras sorpresas ya que el polaco Kamil Stoch, campeón en Sochi y que partía como favorito, solo pudo ser cuarto. Ganó el alemán Andreas Wellinger, que logró la primera medalla de oro para su país en el salto de trampolín en 24 años.