Purito regresa a primera división
El TAS obliga a readmitir al Katusha en el World Tour, del que saldrá otro equipo
bilbao. Entre tanta tormenta de la que la UCI no sabe cómo abrigarse, Armstrong, los controles inservibles, la operación Puerto y demás, el TAS decidió ayer sobre el caso Katusha, expulsado del World Tour no sé sabe aún muy bien por qué, y lo que dice que hay que hacer supone otro enorme problema para el gobierno del ciclismo. La sentencia obliga a la UCI a readmitir al equipo ruso en la primera división de la que fue excluido después de la audiencia en la Comisión de Licencias, que examina a los aspirantes bajo criterios tan subjetivos como el ética y otros más tangibles como el contable. El regreso, cuya justificación explicará el TAS en unos días, acarrea varias consecuencias.
Las buenas, principalmente, para el Katusha y su líder Joaquim Rodríguez, que en una reciente entrevista en DEIA se lamentaba de la situación porque creía que, por sus méritos deportivos -primero del ranking del World Tour, segundo en el Giro, tercero en la Vuelta, ganador de la Flecha Valona o el Giro de Lombardía, entre otras maravillas-, no era merecedor de una condena que le obligaba a tener que pedir auxilio o caridad para correr las mejores carreras del mundo, que es a lo que le obligaba, el ostracismo, el descenso a la segunda división. "Esta decisión es absolutamente objetiva y justificada", reaccionó Igor Makarov, presidente de Russian Global Cycling Project, estructura que sostiene a la formación. "El TAS es imparcial", sostuvo para calibrar el peso de la injusticia que se había cometido con su equipo, libre ahora para tener sitio en todas las carreras del World Tour, incluido, claro, el Tour al que mira con deseo su líder, que olvida la posibilidad de buscar un conjunto -ofertas no le faltaban- del tamaño de su categoría ciclista. Un grande.
Malo para Euskaltel Lo malo, o al menos lo imprevisible, es lo que el regreso del Katusha al World Tour puede suponer para otros equipos. La UCI, que anunció ayer que acataba la sentencia y que estudiaría sus consecuencias para pronunciarse dentro de unos días, mantendrá, seguramente, su postura y no permitirá que figuren más de 18 equipos en su liga elitista. Eso querría decir que, según apuntaban ayer fuentes de la UCI a Biciciclismo, uno de los siete bloques que estrenan licencia World Tour vería seriamente comprometido su futuro. Entre ellos se encuentra Euskaltel-Euskadi, que, tras el fichaje de corredores extranjeros para sumar puntos que le ayudaran a cumplir el criterio deportivo, conquistó la plaza entre los 18 mejores equipos del mundo en la Comisión de Licencias por la que, de acuerdo a los artículos 2.15.026 y 2.15.241, deberá volver a pasar el conjunto vasco y junto a él, el AG2R La Mondiale, Blanco Pro Cycling Team, Garmin-Sharp, Team Argos-Shimano, Team Saxo-Tinkoff y el propio Katusha. Uno de ellos deberá dejar la categoría para recalificarse como Profesional Continental, la segunda división donde se vive a base de invitaciones, lo que propone un proceso interminable donde el equipo sacrificado, como esta vez el Katusha, acudirá al TAS en busca de la salvación.