DONOSTIA. La Asociación de Carnicerías y Charcuterías de Gipuzkoa ha defendido hoy la "seguridad alimentaria" de sus productos y ha dicho que el ciclista Alberto Contador "ha dañado injustamente la imagen" del sector al atribuir su positivo a una carne con clembuterol comprada en Irun.
Esta organización lamenta además en un comunicado las declaraciones efectuadas el pasado día 6 por representantes de la marca Giokela, que afirmaron que es posible intoxicarse con clembuterol si se consume carne "foránea" que no pasa los controles a los que se someten sus productos.
"Nos ha apenado que un grupo de compañeros que representan el 4% de las carnicerías de Gipuzkoa, amparándose en una marca privada para defender sus propios intereses, hayan puesto en duda la profesionalidad del sector y la de los baserritarras que no trabajan para marcas, así como la seguridad alimentaria de los productos que comercializamos", destaca la asociación, que asegura ser la más representativa, con más de 150 puntos de venta en la provincia.
Afirma que no tienen duda de la seguridad de sus productos porque están bajo el control de la normativa europea en vigor y cumplen "de forma rigurosa los aspectos higiénico-sanitarias" que ésta regula.
Añaden que lo mismo ocurre con la carne procedente de otras comunidades autónomas, pues recalcan que los controles en el Estado español "son muy superiores en número" a los establecidos por la Unión Europea.
Por ello, rechazan las informaciones que "ponen en situación de permanente sospecha" al sector y se adhiere a las manifestaciones del departamento vasco de Sanidad y Consumo, que aseguró que la sospecha era "incierta e injusta" y destacó que el sector cárnico ha hecho en los últimos años "un esfuerzo muy importante para asegurar la trazabilidad de sus productos y su seguridad".