"Este equipo da más que antes"
MADRID. "Cuestión de carácter". Así define el mánager de la escuadra naranja el extraordinario triunfo de Nieve en la etapa reina. "Siento orgullo de aquel día, de la Vuelta y de la temporada", resume el responsable de Euskaltel-Euskadi.
La Vuelta de Antón la ha ganado Nibali. ¿Aún le pesa?
Aún me da pena la oportunidad perdida, pero me interesa más el futuro. Aquello fue una faena, pero ya pasó. Me quedo con que tenemos en el equipo un corredor de futuro que ha demostrado que es capaz de ganar una grande.
El día después de la caída a usted le costó horrores levantarse de la cama, ¿le sigue costando?
No, Aquello fue un sentimiento del momento. Con la tensión de la carrera, con la involucración, con la situación tan buena que vivíamos… Fue un golpe. Y al día siguiente te cuesta levantarte, plantear incluso la carrera, todo. Pero ya está superado. Se queda como un mal recuerdo.
¿Le dolió más por el equipo, por usted mismo o por el propio Igor?
Principalmente por Igor. Él es el más perjudicado, sin duda. Igor iba superando los retos que él mismo tenía porque incluso se planteaba la duda de hasta dónde podía llegar. Igor trabajó mucho para preparar la Vuelta, se sacrificó y todo se le esfumó en un segundo. Eso duele.
En 2008 Antón sufrió un varapalo similar del que le costó levantarse, ¿le puede afectar ahora igual?
Creo que no, aunque puede ser que cuando vaya a otra gran vuelta le aflore el miedo de volver a vivir la misma situación. Pero creo que él se ha quedado con que puede ganar una gran vuelta. Además, las consecuencias físicas no son las mismas que las de El Cordal. Entonces tuvo que afrontar una recuperación larguísima. Ahora, en menos de un mes volverá a subirse a la bicicleta.
¿Él lo ha asimilado?
Sí. Va hacia adelante, pero la situación es extraña porque todo el mundo le reclama como si hubiese ganado la Vuelta. Hay noticias que se escriben con los derrotados, con la gente que ha tenido mala suerte y en este caso Igor está llenando páginas por esa fatal caída.
Antón ha digerido la tragedia, ¿síntoma de madurez?
Está en ello. No vamos a negar que el golpe de la Vuelta lo habrá sentido, lo estará sintiendo y lo seguirá sintiendo. Y creo que incluso en su foro interno estaría deseando que acabase la Vuelta porque al final no dejas de ver por la tele algo en lo que desearías participar. Eso hace sufrir.
¿Ha pensado en el futuro de Antón?
Siempre he dicho que, de momento, Igor no es un corredor para el Tour, pero es pronto para hablar de 2011. Hay que ver cómo serán los recorridos, plantearnos incluso si volvemos al Giro… Ya veremos.
A principio de año Euskaltel-Euskadi se planteó llegar a la Vuelta con un corredor y un equipo para ganarla y estaba en el camino hasta Peña Cabarga. ¿Representa esta Vuelta la consagración del equipo?
Cuando vine a Euskaltel-Euskadi hace cinco años vi a un equipo muy individualista. Corría desordenado y las victorias de Mayo, Samuel, Herrero o el que fuese era lo que tapaba el problema de individualismo que teníamos. Ahora somos un conjunto que lucha en la misma dirección, por el mismo objetivo. El ejemplo es Amets, o Oroz, en Cotobello o el día de la Bola, que se desvivieron porque Nieve ganase. Sin ser individualmente más fuerte este equipo da más que antes.
Le ha costado cinco años llegar hasta aquí. ¿Mucho?
He tenido que luchar contra muchas situaciones, pero no creo que haya sido una cosa de cinco años ni que yo sea el único responsable. El caso de Nieve, por ejemplo, refleja que esto viene de antes, que no es fruto del trabajo de los últimos cinco años, sino de los 16 que Miguel (Madariaga) lleva volcado en este proyecto. La Fundación Euskadi ha hecho un trabajo increíble con la base. Ahí está Antón, está Samuel, está Nieve, está Castroviejo, está Izagirre, está Sicard y muchos más. Son ellos los que dan la respuesta. Lo que pasa es que vivimos en un país pequeño en el que el interés personal está muchas veces por encima del conjunto. Yo he trabajado para que no sea así. He hecho apuestas que ahora han salido bien. Por ejemplo, yo siempre he dicho que Igor iba a ser el futuro de este equipo, incluso cuando no andaba, como el año pasado. Así ha sido. No es fácil trabajar en un entorno tan pequeño en el que las críticas están al orden del día. Yo he tratado de estar por encima de eso.
Antón se cae en Peña Cabarga, el equipo está anímicamente hundido, pero se levanta para dar el recital de Cotobello. ¿Es el momento más especial que ha vivido?
Es un momento increíble porque los corredores supieron levantar la cabeza en una situación muy dura. Eso demuestra carácter. El día después de la caída había ciclistas que se quedaban de salida porque no sólo cambia el escenario para el manager o el director, sino que para ellos es un palo tan grande que se levantan sin una idea clara y se desvanecen. Siento orgullo de esa etapa, de los corredores. De Oroz, de Amets… y, claro, de Nieve.
¿Nieve es el gran descubrimiento?
Será uno de los mejores escaladores a nivel internacional. No va a superar a Antón, pero llegará lejos. Ya cuando vino del Orbea le teníamos como un ciclista de futuro. Tiene el don para la escalada. Lo que ocurre es que para el tipo de corredores como él, pequeño, de poco peso, es difícil brillar en el calendario Pro Tour, donde hay carreras duras en las que hace falta mucha fuerza. Por eso, ya desde abril dije que Mikel tenía que centrarse en la Vuelta porque si no corríamos el riesgo de que con 26 años se nos desvaneciese. En la Vuelta ha superado hasta nuestras propias previsiones.
¿Es ésta la mejor carrera en conjunto que ha corrido Euskaltel?
Yo diría que es la mejor temporada en conjunto. Hemos conseguido 16 victorias, pero es más importante aún que hayan sido ocho los ciclistas que las han firmado. Pero creo importante que se tenga en cuenta qué tipo de equipo somos y que este año hayamos hecho un gran año no quiere decir que el próximo vayamos a romper esquemas.
Con 16 victorias hasta el momento Euskaltel firma su temporada más exitosa. ¿Es un peligro de cara al próximo año? El listón queda altísimo.
Será difícil volver a llegar. Pero ahora mismo tenemos un equipo sólido para los próximos tres años.
¿Cuál es la dirección que tomará el equipo a partir de ahora?
Apuesto por seguir trabajando igual. El mayor error que podemos cometer es relajarnos, pensar que ya está todo conseguido. Lo que espero es que los ciclistas hayan interiorizado que con orden y trabajo se puede llegar al nivel de otros equipos, pero que para eso tenemos que dar el 100%, mientras que a otros equipos les basta con estar al 80%.
Antón, aquella histeria que se generó cuando afrontaba de líder las etapas decisivas… ¿Siente que se ha relanzado la pasión por el equipo?
Hemos vuelto a ver a un corredor como Igor, un escalador puro, atacador. Eso engancha. Pero también el Tour y la gran primavera que hicimos influyen. La afición ha visto que se ha hecho un buen trabajo y que el equipo merece la pena.
¿La participación en el Tour del próximo año está asegurada?
Estamos entre los 17 primeros equipos del mundo, por lo que si la reglamentación UCI no cambia tenemos aseguradas las tres grandes y el calendario histórico. Pero también queremos ser Pro Tour. Presentaremos todos los papeles antes del día 1.
Aseguradas las tres grandes, ¿sigue interesando ser Pro Tour?
Quizás exista una guerra entre las tres grandes y la UCI, pero es una batalla abocada a un acuerdo. No podemos correr el riesgo de que Euskaltel-Euskadi se quede en un momento dado fuera del primer plano del ciclismo mundial.
¿El equipo está cerrado para 2011?
No, pero es cuestión de dos semanas.
¿Tiene en mente alguna incorporación?
No es fácil porque el mercado no es tan amplío como desearíamos.