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Días de mal tiempo y paciencia

Pasaban esperará en el campo base a que la nieve asiente para atacar la última parte de la montaña

Días de mal tiempo y pacienciaedurnepasaban.com

bilbao. La nieve, el viento, los truenos y el frío tambalean estos días el Annapurna. Son días de muy mal tiempo y por ello la expedición de Edurne Pasaban aguarda en el campo base a que la climatología sea más favorable para atacar la última parte de la montaña. La guipuzcoana y su equipo tenían programado equipar ayer el serac que hay por encima del campo 3, pero debido al tiempo tan feroz tuvieron que regresar el sábado al pie del Annapurna, donde estarán por el momento unas jornadas. "Nuestros planes para estos días son de campo base, ya que el tiempo no está muy estable, y esta nieve que está cayendo por arriba tiene que asentar para que podamos subir para arriba. De momento estamos tranquilos, tenemos que esperar un poco por ahora, pero el trabajo en la montaña lo tenemos hecho. Toda la cuerda fija hasta el campo 3 está preparada, ya tenemos 2 tiendas allí, y 100 metros de cuerda más para la parte de arriba. Ahora necesitamos el buen tiempo para el final, y estos días que vienen no parece que vayan a ser del todo buenos, por eso debemos tener paciencia. Nos toca descansar y comer bien en el campo base para la recta final", explica la tolosarra en su página web.

Se trata de un retraso importante en una expedición que ayer cumplió su primer mes de aventura desde que saliera del aeropuerto de Loiu y que hasta ahora había marchado a un buen ritmo. Pero Edurne y los suyos no quieren arriesgar y menos en una montaña tan peligrosa como el Annapurna donde las avalanchas son tan habituales. De hecho, el grupo que lidera la alpinista vasca ya tuvo una mala experiencia con los aludes el viernes por la noche, que afortunadamente no tuvo malas consecuencias. Así cuenta Pasaban lo ocurrido: "A la hora de cenar y meternos en la cama, mejor dicho en el saco, con mucho frío y mucha humedad, escuchamos un gran estruendo, durante unos segundos no se escuchó nada mas, pero de repente nuestra tienda empezó a moverse y todos nos levantamos del saco corriendo, con las navajas en la mano, por si había que rajar la tienda, fueron unos segundos muy tensos, todo quedó en un susto muy grande y nada más. Pero todo la noche ha sido de gran tensión".

Así las cosas, ahora toca la parte menos agradable de la travesía, hay que esperar a que el clima dé una tregua. El trabajo que se podía hacer está hecho y el equipo depende de factores externos para poder seguir con la escalada. De ahí que "nuestra palabra clave ahora es paciencia, ya que algunas veces a estas alturas nos ponemos muy nerviosos, ya pensando en la cumbre y tomamos decisiones poco eficaces", admite Pasaban. "Espero que esta nieve que estoy sintiendo caer encima de mi tienda sea superficial, y que en breve pare, ya que los días de campo base con nieve y a la espera de la mejoría son tristes y largos", agrega.

miss oh llega al campo base Entretanto, Oh Eun Sun se encuentra ya en el campo base. Parte de su equipo arribó la pasada semana para ir equipando la zona y ayer aterrizó Miss Oh con el resto del grupo, entre los que destaca el legendario himalayista coreano Park Young-Seok, uno de los 18 hombres que cuenta con los catorce ochomiles en su currículo. También llegó con la asiática el séquito de quince personas de la televisión coreana, que precisamente estuvo grabando la entrevista que un periodista de la revista más importante de Corea, Man and Mountain, estuvo realizando a Edurne.