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Malena Alterio: "Al principio de mi carrera tuve mucha inseguridad; la figura de mi padre es muy potente"

Malena Alterio, una de las actrices más taquilleras, acaba de presentar en Tutera 'Mamá no enRedes', una comedia con mensaje rodada íntegramente en Iruñea

06.06.2022 | 00:40
La actriz Malena Alterio en el festival Lo Que Viene.

Con casi quince premios a sus espaldas, más de veinte películas y otras tantas series y obras de teatro, la argentina Malena Alterio es una de las actrices más prolíficas del cine a nivel estatal.

No es la primera vez que ha estado en Tutera, pero ¿qué tal ha ido el rodaje en Iruñea?

—He estado en la Muestra de Cine y en el Festival Ópera Prima yo creo que también. Rodar en Pamplona ha sido delicioso, es un enclave muy tranquilo y muy accesible. No tienes el bullicio de una gran capital como Madrid y la gente es muy tranquila. Además, si te quieres despejar un poco, a nada que te cojas el coche tienes la naturaleza que tenéis alrededor, que es impresionante.

Tanto usted como su hermano están tendiendo más a la comedia, cuando su padre tuvo siempre papeles bastante dramáticos.

—Mi papá es mi papá, Ernesto es Ernesto y yo soy yo. Vamos en función de lo que nos va aconteciendo. Somos seres independientes. En mi casa siempre se ha respirado mucha comedia y mucho sentido del humor y a lo mejor eso tiene algo que ver, pero papá también ha hecho bastantes comedias.

¿Es mucho peso nacer en una familia tan ligada a las artes escénicas?

—Al principio igual sí que me daba cosa, como casi pidiendo perdón y permiso, sintiendo que estaba usurpando algo o que no estaba a la altura del apellido, que tenía que demostrar no sé qué. Sobre todo. me pesaba más al principio. También tenía la paranoia de pensar: A ver si van a creer que yo estoy aquí porque mi padre habrá llamado o yo qué sé... Infinidad de inseguridades que me embargaban porque el peso de papá es potente. Una figura tan poderosa, un actor tan increíble... que claro que sí. Pero, sobre todo, al principio. Luego yo fui haciendo mi caminito y afortunadamente me fue yendo bastante bien e hice mi primera película, una carrera como actriz, mi formación en Cristina Rota y luego me salió una serie de televisión y luego me hice famosa... Y ya no he parado desde entonces.

Hizo su "caminito", dice, que ya es largo, con muchas películas, muchas obras de teatro, muchas series y muchos premios que quizás la gente desconoce. En la presentación de 'Mamá no enRedes' las actrices dijeron: "Eres mi maestra" y se dio cuenta de que era la mayor del plantel.

—Sí, me ha impresionado. A Eva Ugarte le saco diez años y a Sofía Oria, muchos más. Impresiona lo de la edad, será que me hago mayor o lo de la pandemia...

Hemos cumplido casi tres años de golpe sin darnos cuenta...

—Claro y de repente voy viendo que tengo un recorrido. Antes me sentía la pequeña de los grupos de los rodajes y ahora soy la mediana o la mayor. El equipo técnico, el meritorio que te lleva a casa es un chavalito, pero yo hace nada estaba ahí.

Cuenta casi con una quincena de premios, ¿se siente apreciada por sus compañeros?

—Muy apreciada, muy valorada y afortunada y querida.

Ha hablado de la fama que vivió y sigue viviendo. ¿Fue difícil dejar aquellas series que tanta fama le dieron? ¿No le dio vértigo?

—En su momento no pensé si me iba a dar vértigo, sino que ya esa etapa había terminado. Venía de cuatro años muy intensos y creía que mi aportación había sido ya suficiente. Me ofrecieron otros proyectos como protagonista en el Centro Dramático Nacional, dirigido por Carlos Alfaro, y luego de protagonista dirigida por Ángeles González Sinde y no me gusta combinar las cosas. La exigencia de la serie era muy grande, tenía que estar muchas horas y hacer las dos cosas me parecía demasiado. Entonces opté por decir: Hasta aquí y así fue.

Viendo la Malena de Aquí no hay quien viva, una chica casi apartada que no encontraba pareja, y la Malena de ahora en Mamá no enRedes, una mujer ya madura que ha de elegir entre tres hombres, se antoja muy diferente

—Como cambian la cosas... (risas) He ganado mucho. Me van ofreciendo cosas distintas y los roles van cambiando. De representar a una muchacha bastante poco afortunada y agraciada a la que le iba tan mal en la vida ahora me ha tocado hacer una mujer muy competente en su carrera, que tiene un casoplón y que tiene tres hombres que la revolotean. Está bien.

Tras ver Mamá no enRedes se ve que las nuevas generaciones han dado pasos atrás en la libertad que disfrutamos y sus hijos en la ficción son más retrógrados que usted

—Sí. Es muy curioso. Se ha avanzado mucho en un sitio y en otras cosas se vuelve para atrás. Hay cosas que no terminan de cambiar o miradas que no se terminan de modificar. El personaje de mi hijo, siendo más joven, es mucho más conservador y antiguo que su madre.

¿Es la sociedad la que retrocede?

—No. Se avanza en ciertas cosas, pero luego se retrocede. Hay algo de ese avance que no queda en saco roto, sino que se ha transitado y a lo mejor se va modificando. Es muy difícil cambiar. Es difícil cambiar uno, conque imagínate socialmente. Cuando uno quiere cambiar comportamientos suyos, anda que no hay que hacer terapia... Cuesta mucho modificar conductas, pensamientos y eso, si lo extrapolas a una sociedad, también cuesta.

Ese cambio se ve en el final de la película. Hace unos años habría sido imposible.

—Todo ha cambiado muchísimo. Las nuevas generaciones tienen un abanico de posibilidades, en la forma, en la diversidad. En mi generación la homosexualidad, la bisexualidad o la poligamia eran difíciles. Cuando era pequeña, en mi clase, los padres de mi amiga Idoia se habían separado y era todo un drama, las primeras separaciones... y lo que costó. Ahora lo raro es que se esté casado toda la vida. Los tiempos cambian y hay cosas que se quedarán y otras que serán moda y pasarán.

Antes de la pandemia estaba la incertidumbre de qué pasaría con el futuro del cine y las plataformas. Tres años después, ¿se ha asentado y cada cosa tiene su lugar?

—Yo creo que el cine está un poco herido. El cine como yo lo entendía, ir a la sala de cine. Es verdad que hay una industria que está creciendo mucho, con las plataformas, las televisiones y las series. Está bien porque da mucho trabajo, pero me da pena, soy una romántica y una nostálgica y eso de que se pierdan salas de cine... Me encanta el apagarse la luz, compartir una aventura con los desconocidos que te rodean... Y, sobre todo, en la sala de cine es más difícil que caigamos en los móviles o en las distracciones porque vas a ver una película. En casa te sientas pero te cansas y pasas a otra y vas a otra plataforma y no sabes qué ver. Empiezas a ver una y miras el móvil o haces una llamada... No sé hasta qué punto te llega el trabajo que se hace en cada película visto desde esa forma.

Ver el nombre de Malena Alterio en una comedia es sinónimo de que te lo vas a pasar bien. ¿Tiene miedo a ser encasillada?

—No. Siempre me han ofrecido cosas muy dispares. He trabajado en dramones impresionantes en el teatro, he hecho series de aventuras, de mujeres desesperadas, Señoras del (h)ampa, en Vergüenza... cosas muy distintas. Si la gente en su cabeza me tiene solamente en ese lado no es mi problema, yo voy transitando por caminos distintos.

Va casi a dos películas por año. ¿Qué es lo próximo y como aguanta ese ritmo?

—Ahora he estrenado tres pelis del tirón, pero una la hice hace dos años y medio, que es Espejo, Espejo. Toscana y Mamá no enRedes son de ahora. Además, estoy haciendo teatro, he retomado un texto que se llama Los que hablan, estamos en el Teatro del Barrio Luis Bermejo y yo, una pieza preciosa, muy divertida y muy absurda. Luego hay dos proyectos que se están cocinando y, por ahora, no hay más. 

"No tengo miedo a que me encasillen, si la gente me tiene solo en comedia no es mi problema, voy transitando por caminos distintos"

"Creo que el cine, tal y como yo lo entendía, está un poco herido. No sé si el trabajo ?de cada película llega, viendo la película en casa"


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