43 años sin 'el chico de Tupelo'

DEIA celebra el aniversario de la muerte de Elvis Presley con la selección de diez de sus canciones, de las rockeras de sus inicios a sus incursiones en el country, el gospel y el cine

16.08.2020 | 08:36
Elvis Presley cumpliría hoy 85 años.

Elvis Presley cumpliría hoy 85 años si el 16 de agosto de 1977 no hubiera fallecido a causa de un infarto agudo de miocardio tras una ingestión de pastillas. Son ya 43 años sin 'el chico de Tupelo', el considerado por todos como Rey del rock, casi su inventor al apropiarse de la pulsión del r&blues y gospel negro y acariciarla con el aroma del country. Hoy, DEIA aprovecha el aniversario y que Graceland, su casa-museo, se convertirá de nuevo en lugar de peregrinación de sus seguidores, para recordar su repertorio con diez de sus canciones, de las más conocidas, ligadas al rock, el country y el gospel, a sus incursiones en el cine y uno de sus míticos conciertos en Hawaii.

Hoy, domingo, la reunión a la luz de las velas y las socorridas ofrendas florales, mientras se entonan sus canciones, volverán a servir de homenaje al ídolo, cuya voz se apagó cuando solo contaba con 42 años. Da igual si llueve o no porque los fans volverán a guardar turno para acercarse a su tumba, situada en los terrenos de la que fue su casa, Graceland, reconvertida en museo. La segunda residencia más visitada de Estados Unidos, solo superada por la Casa Blanca, ofrece a los fans de Elvis el cementerio familiar (además del rockero reposan sus padres y su hermano gemelo, fallecido al nacer); el Heartbreak Hotel, destinado a las lunas de miel de enamorados; y objetos como discos de oro, trajes, cervezas con su nombre, coches, talones entregados a la beneficiencia...

Resulta obligado empezar el repaso a su discografía con su primera grabación conocida. Tenía 18 años, un tupé importante y trabajaba de camionero cuando grabó su mítico That´s allright mama



Elvis había protagonizado ya varias sesiones infructuosas en la mítica Sun Records, la discográfica de Sam Phillips que casi se inventó el rock´n´roll con el propio Elvis, Roy Orbison y Johnny Cash, cuando grabó That´s allright mama jugando en el estudio con el dúo que le acompañó en sus primeros años, formado por el guitarrista Scotty Moore y el contrabajista Bill Black. Cuando se radiaron con éxito esas primeras canciones, entre las que se incluían también Blue moon of Kentucky, los oyentes llegaron a pensar que Elvis era afroamericano. Eran los inicios de 1956 cuando el grupo de acompañamiento del músico, en sus primeras grabaciones para RCA, se incrementó con otros músicos como el guitarrista Chet Atkins y el pianista Floyd Cramer, además de coristas como Gordon Stoker, del cuarteto Jordanaires. Allí, en esas sesiones, se registró otro clásico de su primera época, titulado Heartbreak Hotel



La repercusión de Elvis entre el público más juvenil se fue incrementando con el paso de las canciones y grabaciones, y empezó a aparecer en programas como el de Steve Allen, en la NBC. Con el paso del tiempo el cantante, que había aparecido con levita en la pantalla, reconoció que había sido una de las actuaciones más vergonzosas de su carrera. Eso sí, ya adelantó otra de las canciones clave de su época más juvenil y rockera, un Hound dog que grabó justo al día siguiente, el 2 de julio. La cara b del single fue Don´t be cruel, otro clásico en el que también volvieron a participar a las voces y coros el grupo The Jordanaires.


La imparable carrera musical de Elvis tuvo un periodo de impasse durante su periodo militar, en el que se graduó como sargento. Se cuenta que durante su regreso en tren a Tennessee fue tal el seguimiento de sus fans que se vio obligado a ofrecer varias actuaciones para calmar a la juventud que acosaba al tren con el que regresaba a casa. Como no podía ser de otra forma, el nuevo disco que grabó llevó el título de Elvis is back e incluía dos de sus baladas más emocionantes y representativas. Eran It´s no or never y Are you lonesome tonight. Aquí os dejamos la primera de ellas. Ambas llegaron al número dos del Bilboard.


El éxito del chico de Tupelo era ya tan grande a inicios de la década de los años 60 que el cine se fijó en él y le contrató para hacer varias películas, la mayoría comedias musicales de escasa entidad artística. Eso sí, ya la primera, G. I. Blues, se vendió muy bien, coincidiendo con la edición de su primer disco dedicado al gospel y a la música religiosa, His hand is mine. Curiosamente, sus dos películas más serias, Flaming star y Wild in the country, no lograron el éxito que se esperaba de ellas y él prosiguió protagonizando filmes donde lucía palmito y garganta ante el reconocimiento femenino y juvenil. Curiosamente, varias de sus canciones más conocidas provenían de esas pelis de medio pelo que protagonizó, caso de Can´t help falling in love, Return to sender o esta Viva las Vegas


El paso del tiempo fue deteriorando el éxito de Elvis durante la década de los años 60, ya que solo consiguió que una de sus canciones, la bellísima Cryin in the chapel, se metiera entre los primeros 10 puestos de las listas entre 1964 y 1968. Sí es cierto que se llevó a casa un Grammy en la categoría de música religiosa por su disco How great thou art y que, impulsado por varios especiales televisivos, grabó en el American Sound Studio el que quizás sea el álbum más valorado de su amplia discografía. Se llamaba From Elvis in Memphis y se publicó en junio de 1969. Ya quedaba poco del rockero juvenil, porque Presley se había convertido en una magnífico cantante que emocionaba como nadie en sus piezas más religiosas y en las baladas soul. Ese es el disco de himnos como Suspicious minds, números 1 como Don´t cry daddy y Kentucky rain, y esta que os sugerimos, In the ghetto.



A pesar de From Elvis in Memphis, un regreso imponente que muchos críticos consideran una de las gemas de la música popular del siglo XX, la ascendencia comercial del cantante fue declinando a principios de los años 70. Sí es cierto que logró un segundo Grammy por otro disco gospel, He touched me, y que también consiguió el éxito con un álbum que reflejó un concierto ofrecido en el Madison Square Garden de Nueva York, en 1972. Poco después, llegó su último éxito, el último single que logró situar entre los diez más vendidos en su país. Se tituló Burning love, fue compuesta por Dennis Linde y se ha recuperado en las últimas décadas en varias películas, como Hombres de negro y Lilo & Stich. En esta última se oyen varias versiones, una de ellas cantada por !Café Quijano!



Con su estrella apagándose, en 1973 protagonizó Aloha from Hawaii, el primer concierto transmitido vía satélite por televisión, para unos 1.500 millones de personas. El paso del tiempo no pasó factura a su voz, pero sí sus problemas con la comida y su estado de salud, agravado por la ingesta excesiva de medicamentos y drogas. Deteriorado físicamente, y casi con 150 kilos, Elvis moría en su baño, hace 43 años, de un infarto aunque sufría de glaucoma, hipertensión arterial y problemas en el hígado y el colon. Un tercio de los estadounidenses creen que está vivo y el resto del mundo no alberga dudas sobre la vigencia de su obra. De ese concierto en Hawaii se editó un doble disco en vivo que comercializó hasta 5 millones de copias solo en Estados Unidos. Fue el último álbum pop de Presley que logró el n.º 1 en las listas. Aquí os dejamos el concierto completo, para finalizar el repaso.