III. Dantza tradizionalaren esker onak

La cultura que suena, se agita y se mueve

Las dantzas, capaces de sortear mil y un obstáculos, perviven en la gala Dantza Tradizionalaren esker onak

17.12.2019 | 19:56
Foto de familia

HUBO besos y abrazos nacidos del reencuentro y algún que otro irrintzi que brotó de las gargantas regadas por las fuerzas de la ilusión. Retumbó el corazón de los presentes a un ritmo trepidante -¡arin, arin!-; hubo, incluso, alguna que otra lágrima y un puñado de carcajadas cuando, por ejemplo, Joseba Larrieta recordó sus tres años de ayer francés donde floreó el txistu y cómo cobraba... "¡en francos!". Él, que a duras penas hablaba en euskera por culpa de "aquel que no dejó aprenderlo en casa". Vino, de la mano de Kike Santarén, adjunto a la dirección de DEIA y su emocionante discurso, la poesía de Voltaire, que recordaba a ese pueblo "que canta y baila a las faldas de los Pirineos" y el recuerdo de la revista semiclandestina de los años setenta editada por Dindirri Dantza Taldea. Se llamaba Deia.

Digamos que la tercera edición de Dantza Tradizionalaren Esker Onak fue, como acostumbra, un encuentro feliz. Todo sucedió en la Sala BBK de la Gran Vía. Las dan-tzaris de Etorkizuna Dantza Taldea salieron a la calle (conservan la eguzikidan-tza de Lekeitio...), a la Gran Vía, para dar una exhibición y bailaron, ya en interior, con la misma alegría. Sonaron el txistu y el tamboril, claro. Y también el violín y la dulzaina. Tronó una biribilketa y se bailó. Todo sonaba, se agitaba y se movía.

lluvia de premios Una torrencial lluvia de premios empapó a los asistentes. El lengedario txistulari Joseba Larrieta (le bailaron en su honor y los pies se le iban aunque ya no estén para...) y Dindirri Dantza Taldea (Alejandro Ugalde, superado el Polo Norte de los 91 años sigue con la pasión por la dantza bien caliente...). Las mujeres de Etorkizuna también se llevaron su laurel e Isuzko Conte y Ainhoa Ruesgas subieron a por la gloria en nombre de Zasi Eskola Dantza Taldea. No se olvide el cronista de citar a Kepa Artetxe, amo y señor de la dantza en Andra Mari Dantza Taldea, ni del Museo Vasco, donde Sorkunde Aiarza trabaja duro (hubo un emotivo recuerdo para Karmele Goñi....) o de Jon Irazabal, un labrador que trabaja la tierra de la cultura vasca. Como broche Maribel Ortiz de Zarate, Xabier Mendizabal e Iñaki Irigoien (Ángel Murua no llegó a la cita...) expresidentes de Euskal Dan-tzarien Biltzarra, se llevaron una salva de aplausos morrocotuda.

El actual presidente de Bizkaiko Dantzarien Biltzarra, José Maria Oiarzabal, ejerció de anfitrión en la tarde. Por ella desfilaron Gonzalo Olabarria, concejal de Cultura; Andoni Iturbe, director general de Cultura; el director general de Editorial Iparraguirre, Javier Andrés; el director comercial de DEIA, Kike Hermosilla, Idoia Gutiérrez, Tiliño, Juan Martínez, Kepa Ogiza, Izaskun Llona y Xabier Ortega, Koldo Goitia, alcalde de Lekeitio; Naia Aranzeta, Mertxe Arrizubieta, Sabin Goitia, Kattalin Aranzeta, Teresa López, Carlos Torre, Estibaliz Pertika, Amaia Mujika, Elias Mas, Iñigo Couto, Itziar Merino, Aitziber Tueros, Juanmi Nieto, Asier y Garbiñe Couto, Iñigo Camino, Mertxe Arrien, Iñaki Elezkano, Txilindrin, Sara Lezertua, Edurne Nabedan, Irati Arratibel, Agurtzane Bourgeaur, María Rosario Azkarreta, María Luisa Bourgeaur, Marisol Bourgueaur, Kepa Garro, Patxi Zorrozua, Agur-tzane Iturriaga, Arturo Arruza Ingunza, María Elorrieta, Faustina Osorio, Felipe López, Luis Martín Eguskiza, Gotzone Cisneros, José Ramón Pildain, Begoña Elorrieta, María Begoña Azkarreta, Amaia Gerrikagoitia, Itziar Gerrikagoitia, Izaskun Bourgeaur, Daniel Fernández, José Andollo, Miren Arriola-Bengoa y Joseba Arriola-Bengoa entre otra buena gente con son que disfrutaron de una ceremonia presentada por Alain Salterain y vivida con mucha felicidad.