“Venimos de donde venimos, por eso reincidimos en una visión clásica del pop”
Los músicos donostiarras Mikel Aguirre, Cheli Lanzagorta e Iñaki de Lucas han regresado y ayer presentaron ‘Debut!’ en el Kutxa Kultur Festibala
bilbao - En el 25º aniversario del nacimiento de La Buena Vida (LBV), extinto grupo de culto del indie estatal y cabeza de lanza del Donosti Sound, tres de sus miembros, Mikel Aguirre, Cheli Lanzagorta e Iñaki de Lucas, se estrenan con Debut! (Sony), primer disco de Amateur, con un sonido de pop elegante con piano y cuerdas que sonará el fin de semana en Kutxa Kultur Festibala, en el Hipódromo de Lasarte. “Tenemos la misma ilusión que cuando con trece años creamos LBV”, apostilla.
Amateur responde a la visión que siempre han tenido de la música, relacionado con la pasión y la afición, ¿no?
-Totalmente, es reivindicar lo que somos. No es un concepto peyorativo, de aficionado, sino que se refiere a quien hace lo que le gusta y porque le gusta, sin recompensa mercantil. También hay un aire de broma porque no sonamos a maqueta y todo está muy cuidado. Además, es una palabra internacional y estamos al principio en los listados alfabéticos...
Resulta curioso hablar de ese carácter aficionado y de mercantilismo porque La Buena Vida pudo vender muchos discos.
-Rozamos el mundo profesional pero no dimos el paso. A veces por cuestiones nuestras y otras, no. J, de Los Planetas, nos decía que habríamos vivido de la música en otros países como Inglaterra, al nivel de Belle & Sebastian. Puede ser cosa de cultura musical, allí la repercusión de cada disco es otra. Eso sí, Los Planetas o Lori Meyers ahora se ganan bien la vida, y es lo justo. Ya lo dicen los Bardem, en este país el artista es el titiritero, nadie te tiene en cuenta. Y es una vergüenza el IVA, la rueda de la SGAE, la corrupción... En Francia, por ejemplo, cualquier tertulia deja espacio a la opinión de un artista, a quien se considera casi naif, libre de mancha del poder económico.
El título del disco es ‘Debut’. Pocas vueltas le han dado.
-Pocas (risas). Es un título sencillo y real. Björk tenía uno igual, por eso le añadimos la exclamación final.
En una canción se habla de “golpe de efecto” y “golpe calculado”. ¿Por eso se lo han tomado con calma y editaron dos EPs previos?
-Nos hemos dejado aconsejar por la compañía y por nuestro manager, que negoció con Sony tras tener terminado el disco. Esa canción, El golpe, se refiere al golpe emocional, el de la vuelta a esta manera de ver la música. También a una coña relacionada con el regreso de los conciertos de LBV. Pedro San Martín decía: “me encanta que los planes salgan bien, nos vemos en el próximo golpe”. Como el Equipo A, nada que ver con Bárcenas.
No hay golpe de timón musical. La nueva banda sigue fiel a una manera concreta y clásica de sentir el pop.
-Creo que incluso hemos reincidido más en ese sentido clasicista, el de discos de LBV como Hallelujah! y Soidemersol. Y también hemos tocado otros palos que aportan cosas, como aires jazz en líneas de piano o guitarras a lo Mick Ronson. El concepto sigue siendo clásico porque mis discos de referencia son Blonde on blonde (Dylan) o Harvest (Neil Young). Y cada vez vuelvo más atrás, aunque me encanta Wilco. Son como la recreación de The Band, actuales pero en clave de los 70.
¿Les molesta que les comparen con LBV?
-No, es lógico. Venimos de donde venimos. A nadie se le pasa por la cabeza que a McCartney no le pregunten por The Beatles y que no toque sus canciones. Estamos muy orgullosos de LBV y el balance desde el punto de vista vital fue increíble. El 95% de las cosas fueron muy buenas, personales y musicales. No hay que renunciar a ello, como si Picasso tuviera que renunciar al Periodo Azul.
El paso del tiempo, las relaciones, heridas que no se curan, la incapacidad de olvidar... las letras también entroncan con LBV.
-Son siempre complicadas porque tienen que ir en la misma dirección que la música. Deben llevar a algo, a un pensamiento o una imagen. Hemos seguido una temática que nos gusta y que funciona con las canciones y sus atmósferas. Son como melodramas con trazos de esperanza.
Y ahí está ese homenaje a Pedro San Martín, antiguo compañero ya fallecido.
-No habla solo de Pedro, sino de todo el grupo anterior.
Hay un tributo explícito.
-San Martín Blues es una versión, con letra libre, de Ft. worth blues, de Steve Earle. Viví en Estados Unidos y me gusta mucho su música, pero no conocía a Earle hasta que vi un vídeo de su homenaje a Townes Van Zandt. La cantó y se me pusieron los pelos de punta. Hice la adaptación de la letra del tirón, me salió del alma. Queremos hacerle llegar una copia y que la escuche. La de él es muy Springsteen; la nuestra, más cálida.
¿Cómo se ve ahora en Amateur, sin compartir el micrófono?
-No es fácil ser frontman. Antes, estaba delante pero el foco era para Irantzu... Lo llevo bien, pero hay que rodarse. Hacía siete años que no subía a un escenario y la vida ha dado muchas vueltas (dos hijos incluidos), pero la ilusión con este grupo es la misma que con 13 al crear LBV. Me pone hacer canciones, entrar al estudio... Desgraciadamente, necesito un trabajo civil para vivir, pero igual es algo bueno también porque me explayo sin presiones.
‘Debut’ cuenta con colaboraciones de amigos donostiarras como Diego Vasallo, Joserra Senperena, Jaime Stinus...
-No queríamos un disco de duetos, pero vimos que había huecos y espacio para otras voces y la imaginación del oyente. Sugerir es muy importante. Stinus ha metido guitarras glam; Senperena ayudó en la armonización, arreglos y metió unos Hammonds que dan el barniz a todo; Diego grabó en los EPs e incluyó voces en Da Vinci; Rafael Berrio escribió la letra de Dulce final; Alasdair Macauley, batería de Tindersticks, también ha tocado; y los bajos son de Carlos Subijana, que estuvo en Brakaman con Stinus.
Estarán en el Kutxa Kultur Festibala este fin de semana.
-Estamos encantados de que nos den bombo porque estamos estrenándonos. Y lo haremos junto a The Jesus & Mary Chain, The Hives, Love of Lesbian, The Drums... Y en el escenario principal de un nuevo emplazamiento que funcionará porque es más práctico en accesos y tiene más capacidad. De momento no haremos canciones de LBV, pero no lo descartamos; seguramente las haremos.
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