madrid. No hay antídotos contra la crisis, pero ciertas novedades editoriales ayudan a paliar el efecto de esta nube negra, como el prodigioso El arte de Walt Disney de Christopher Finch, la mala leche del dibujante Miguel Brieva en sus Memorias de la Tierra o "lo mejor" de Snoopy, de Charles Schulz.
Aunque no se aprecie en exceso a Walt Disney, muy pocos de los que sostengan entre sus manos las 500 páginas (y más de tres kilos) del libro de Finch (Lunwerg Editores) podrán dejar de sentir cierta emoción ante el espectacular repaso a todo color a las películas y personajes surgidos del estudio de cine que más ha hecho soñar a generaciones de niños.
El arte de Walt Disney. De Mickey Mouse a Toy Story es una reedición de la obra que Finch publicó en 1973 y actualizada ahora con la colaboración del director John Lasseter, creador de algunos de los mayores éxitos del estudio Pixar, quien asegura en sus páginas que esta obra le reafirmó en la elección de su profesión como creador de ilusiones. Este libro es considerado como el análisis de mayor autoridad de los enormes logros artísticos de la Walt Disney Company desde sus orígenes hace más de 80 años, de donde salieron decenas de obras maestras, como Blancanieves, La Bella Durmiente, las más recientes La Sirenita o La Bella y la Bestia y ya en su asociación con Pixar la saga Toy Story o Buscando a Nemo.
Basado en entrevistas con miembros del equipo, tanto de la vieja guardia como actuales creadores, el texto viene acompañado con más de 800 extraordinarias imágenes, fotos del estudio y sus dibujantes, carteles, fotogramas, esbozos, dibujos conceptuales, fondos... e incorpora además capítulos de las producciones más recientes.
Y del paradigma de la animación en movimiento, a un mito de la viñeta clásica: Peanuts más conocido en el Estado como Carlitos y Snoopy del que Debolsillo publica en su colección Bestseller Comic una antología inédita de la tira cómica más famosa de todos los tiempos.
Desde que apareciera en octubre de 1950 de forma simultánea en varios diarios de EEUU, esta casi minimalista serie protagonizada por Charlie Brown y el perro Snoopy y un grupo de secundarios imprescindible - Linus y su mantita, la egoísta Sally, la enfurruñada Lucy o el pianista Schroeder- enganchó con su microcosmos engarzado a las preocupaciones reales de muchos adultos a 355 millones de lectores diarios repartidos en 2.600 periódicos de 75 países.
"medicina amarga" Tras los caramelos, la medicina amarga, como diría Mary Poppins. Y qué mejor receta para abrir los ojos sobre los orígenes de esta crisis - económica y ecológica- y de las incongruencias del sistema en general que Memorias de la Tierra. (El otro mundo 2) de Miguel Brieva, barroco y puntilloso en sus dibujos, pero también siempre punzante en sus textos.
Otra vía para que la crisis no provoqué tanta sensación de ahogo es optar por la socorrida idea de que otros están peor que nosotros. Entonces África suele aparecer como la diana favorita de esta estrategia. Sudd (Glènat) de Gabi Martínez y Tyto Alba, es una especie de El corazón de las tinieblas, en tonos sepias, pero en vez del río Congo de Conrad, aquí es el Nilo Blanco, en la travesía de unos personajes supervivientes y arribistas de un conflicto bélico que costó dos millones de vida en Sudán.