He ahí el tesoro de Tierra Madre, dicho sea con la licencia de John Huston, el cineasta que retrató la fiebre de un buscador de oro en una película de nombre semejante, la violenta y legendaria El tesoro de Sierra Madre. Viene al caso el nombre por aquello de que el oro nace en las entrañas de la madre tierra, de donde lo extrajeron, hace más de dos mil años, las civilizaciones precolombinas que lo adoraron como al hijo del sol.

Palillos para la cal y alfileres para sujetar prendas; pectorales y colgantes hechos por fundición a la cera perdida en tumbaya con alta aleación de oro; los narigueros lucidos por los líderes de la comunidad; el póporo, un recipiente para guardar la cal dispuesta para el consumo de coca o la representación de la leyenda de Bachué, la diosa que salió de la laguna de Iguaqué para poblar el mundo. Todas estas historias y otras más relató Germán Ramírez, jefe de museología del Museo del Oro colombino, con tal magia en la palabra que su verbo recordaba al de su compatriota Gabriel García Márquez. No por nada, la exposición inaugurada ayer en el Museo de Bellas Artes de Bilbao que lleva por nombre Oro Sagrado. Arte Prehispánico de Colombia, contó con la presencia de Tachia Quintanar, amor del escritor colombiano en sus felices años de París y la mujer a la que dedicó su novela El amor en los tiempos de cólera. Junto a ella, llegó Margarita Márquez, prima del hombre de las hermosas palabras. A ambas saludó con afecto Iñaki Martínez, delegado de Euskadi para Colombia, Venezuela y América Central. Para entonces, el propio director de la pinacoteca, Javier Viar, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, la consejera de Cultura, Blanca Urgell, el ingeniero vallecaucano Orlando Sardi De Lima, embajador de Colombia en España y Gorka Martínez, presidente de la Fundación BBK, patrocinadora de la muestra, ya estaban maravillados; casi hipnotizados por el oro indígena. Amén de ellos, Martha Lucía González; la cónsul de colombia en Bilbao, Ruth Mary Cano, Daniel Montenegro, Joana Vallehermoso, Begoña Ruiz de Erentxu, Ibon Areso, Italia Canna, Lourdes Auzmendi, Pilar Aresti, Julián Celaya, Marisa González, Berta Longás, Juanjo Aurtenetxea, Pilar Maura; el presidente de la Euskal Etxea de Madrid Julio Elejalde, el tenor José Antonio Urdiain, Maite Viñas, Julia Diéguez, Matxalen Krug también se estremecieron.