LOS viejos manuales de retórica sugieren empezar y terminar un discurso de la forma más brillante posible, restando importancia a cuanto se diga en medio. De ser eso cierto, Volvo ha acertado al programar el estreno del crossover XC60 a comienzos de temporada para clausurarla recibiendo a los rediseñados C30 y C70. El coupé compacto y el convertible de capota rígida reciben tratamiento cosmético para refrescar su imagen y, de paso, la caprichosa memoria del público.
Tres años después de su nacimiento, el pequeño de la familia sueca recibe un suave "restyling" que afecta tanto a la fachada como al interior. La edición a punto de debutar modifica su frontal para enfatizar los rasgos de expresión. Cambia paneles de carrocería, guardabarros delantero y parrilla. En la retaguardia, que incorpora un nuevo portón, se suavizan aristas y se colorean zonas antes tintadas en negro. La gama, que incorpora una nueva tonalidad de pintura denominada Orange Flame Metallic, mantiene el doble escape en las versiones altas (D5 y T5) y oferta acabados con dos tonos y con detalles de aluminio. A bordo varía, sobre todo, la puesta en escena y los materiales empleados en la misma.
La gama motriz prevista por el fabricante contiene cinco alternativas gasolina y tres diésel. El primer capítulo lo integran unidades de cuatro cilindros con 101,125 y 145 CV, así como de cinco cilindros con 170 y 230 CV. La faceta gasóleo queda coronada por el D5 de 180 caballos, seguido por el 2.0D de 136 CV y el 1.6D con 109. No está claro si todas se comercializarán aquí. Lo que sí parece confirmado es el lanzamiento en primavera de una variante DRIVe de la mecánica gasóleo menor. Va provista de sistema Start&Stop, que reduce su consumo a 3,9 litros y sus emisiones de dióxido de carbono a 99 g/km.
CONVERTIBLE La nueva remesa del C70 comparte el estilo del menor de la gama. El Coupé Cabriolet adapta su semblante al canon implantado por el XC60, lo que le confiere una imagen más elegante y contemporánea. Al fin y al cabo esa es la cara que mostrarán en breve todos los modelos de la marca, incluyendo al futuro S60. Los reajustes formales contemplan asimismo la sustitución de las ópticas traseras por unos pilotos de diodos más eficientes. También estrena un tono especial de pintura (Flamingo Red Pearl).
La cabina gana empaque con la utilización de materiales más refinados y con la reorganización de la instrumentación en el salpicadero. Ello no altera su configuración original de cuatro plazas, que lo destaca como uno de los convertibles más versátiles de su clase. El C70 se transforma de Coupé en Cabriolet en apenas medio minuto. La metamorfosis se efectúa pulsando un botón, que acciona el mecanismo eléctrico de la capota rígida de tres piezas; cuando van recogidas, el maletero renuncia a la mitad de su volumen, brindando 200 de los 404 litros totales.
El nuevo C70 incorpora airbags laterales de cortina (van instalados en los flancos de los asientos). Instala, asimismo, un sistema de protección antivuelco que consta de unos arcos metálicos empotrados tras los reposacabezas traseros; se disparan ante una amenaza de vuelco, incluso con la capota extendida (llevan unas pequeñas puntas metálicas para quebrar el parabrisas posterior).
El abanico de mecánicas no sufre variaciones. El C70 recurre a dos propulsores diésel (2.0D de 136 CV y D5 de 180) y tres de gasolina (2.4 de 140 CV, 2.4i con 170 y T5 de 230 CV). Se mantienen también las definiciones de producto conocidas. La nueva gama ocupa una horquilla económica que va de 38.090 a 51.579 euros.
La marca sueca acaba de desvelar el aspecto definitivo del futuro S60, sustituto del modelo homónimo en activo. Este candidato hará su presentación oficial en marzo, en el transcurso del Salón de Ginebra. Si los planes de Volvo se cumplen entrará en producción antes de verano y saldrá a la venta a comienzos de otoño. La esbelta berlina tendrá unas proporciones similares a las de la actual y dispondrá de los últimos adelantos técnicos desarrollados por la marca sueca. Entre ellos destaca el sistema "City Safety" de frenado autónomo estrenado por el XC60, además de un innovador dispositivo antiatropello (detecta por medio de un radar y una cámara la presencia de viandantes evitando arrollarlos si se circula a menos de 20 km/h) .