Un pelotón de amigos despide a Juan Mari Balier
El mundo txirrindulari arropa a la familia del presidente de la S. C. Duranguesa en su funeral
DURANGO. La basílica Santa María de Uribarri de Durango se llenó ayer en la liturgia de despedida a Juan Mari Balier, presidente de la Sociedad Ciclista Duranguesa y promotor del club Café Baqué aficionado. Familia, el mundo deportivo vasco y otros amigos estuvieron presentes en la misa funeral celebrada a las 19.00 horas en la villa vizcaina en recuerdo de uno de los más constantes impulsores del deporte de las dos ruedas en Euskadi, quien falleció el pasado miércoles.
Fueron numerosos los rostros conocidos de exciclistas que, a modo de pelotón, no quisieron dejar de dar el último agur a Balier y arropar a su familia, caso de Julián Gorospe, Marino Lejarreta, Pedro Horrillo, Agurtzane Elorriaga, Mikel Pradera, Luis Zubero o Andrés Gandarias. También estuvo presente, entre otros, el presidente de la Federación Vizcaina de ciclismo, el durangués Agustín Ruiz Larringan y una nutrida representación de la Sociedad Ciclista Duranguesa con sus ciclistas más jóvenes incluidos. La alcaldesa de Durango, Aitziber Irigoras, también tomó parte en la eucaristía, así como el presidente de la organización municipal del PNV en la villa, Unai Zorriketa.
Irigoras ensalzó a DEIA la figura de Balier: "Aparte de una muy buena persona ya que siempre estaba dispuesto para lo que fuera con alegría y vitalidad, ha dado mucho a Durango y a Durangaldea", valoró la primera edil, quien agregó que "la punta de iceberg fue la Subida a Urkiola, pero también el trabajo de base con chicos y chicas. Fue un hombre de esfuerzo tremendo y vital, siempre pensando en algo nuevo que hacer. Quisiera recordar que fue un grandísimo amigo del exalcalde de Durango, Juanjo Ziarrusta. Eran iguales", concluyó la primera edil duranguesa.
Juan Mari Balier fue ciclista profesional entre 1961 y 1964. Años después, con el ciclismo aún como máxima pasión, invirtió además de horas de tiempo, ilusión y patrocinio para poner en marcha un equipo juvenil txirrindulari con el nombre de la autoescuela que regentaba, Gresa. La perla de aquella grupeta fue el mañariarra Julián Gorospe. Balier fue director del equipo aficionado Cafés Baqué-Sociedad Ciclista Duranguesa Élite-Sub'23 y organizador de pruebas ciclistas. Desempeñó las funciones de presidente de esta sociedad, una de las de mayor solera de la geografía vasca, desde el año 1986 hasta su fallecimiento. El club deberá nombrar sucesor.
Balier fue director deportivo con el equipo aficionado desde su fundación (1979) hasta principios de los años 90. Dirigió también la Urkiola Igoera-Subida a Urkiola (1984-2009) y coordinó la organización de la prueba internacional de féminas Durango-Durango Emakumeen Saria (2001-2012). Balier, además, fue el máximo responsable del equipo femenino UCI Bizkaia-Durango.