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Igorre sigue siendo Igorre

A pesar de estar fuera de la Copa del Mundo, es la carrera más especial para los ciclocrosistas vascos

Igorre sigue siendo IgorreJuan Lazkano

Bilbao. La víspera de la carrera, Egoitz Murgoitio, un cadete prometedor, no aguantaba los nervios en casa y convenció a Ana, su madre, para que le llevase a Igorre a rodar por el circuito. Allí descargó su ansia dando tres vueltas al trazado, donde coincidió con David Seco, que también estudiaba minuciosamente el circuito con su hermano Paul. La curiosidad hizo que Seco se acercase a conocer a aquel chaval que se exprimía en las curvas un día antes de la carrera más importante del año. "Es el primer recuerdo que tengo del ciclocross de Igorre", rememora el propio Egoitz Murgoitio. "Es un recuerdo muy bonito. De ahí nace mi amistad con David... y con Igorre" añade.

A pesar de haberse quedado fuera de la Copa del Mundo, Murgoitio reconoce que la carrera vizcaina está rodeada de algo especial: "Solo con decir el nombre de Igorre, toda la gente lo relaciona con el ciclocross. No hay que olvidar que cada año solo hay ocho pruebas de la Copa del Mundo. Al final, por problemas que no tienen nada que ver con la organización ni con la calidad del circuito, ha quedado fuera, pero sigue teniendo el mismo nivel que los años anteriores en la Copa del Mundo". Pese a las circunstancias, el abadiñoarra es optimista de cara al futuro: "Hasta ahora no se ha valorado. Creo que con una pequeña ayuda se podía haber mantenido la carrera, pero hay que valorar el esfuerzo que hacen desde la organización. Con las dificultades que ha supuesto bajar de categoría, seguir manteniendo una carrera internacional y traer corredores de fuera para dar más nivel a la prueba, es un punto a favor que, de seguir así, y con un poco de suerte, puede hacer que en un futuro no muy lejano vuelva a la Copa del Mundo".

"Siempre ha sido especial" Javier Ruiz de Larrinaga aboga por aunar fuerzas e intentar recuperar la época dorada de Igorre: "Tenemos que intentar entre todos devolverla a la Copa del Mundo. No solo el pueblo de Igorre. ¿Por qué no vamos a volver a tener una Copa del Mundo? La gente se tiene que dar cuenta de lo que hemos tenido hasta ahora".

Para el ciclista de Ametzaga "Igorre siempre ha sido especial". Desde que Ruiz de Larrinaga empezó en el ciclocross, la carrera ha sido de la Copa del Mundo: "Para nosotros es la carrera más importante de casa y sí es verdad que ahora, por la situación económica en la que estamos, ha dejado de ser Copa del Mundo. Ahora será cuando nos demos cuenta de lo que hemos tenido. Suelen decir que hasta que no se pierde algo, no te das cuenta de lo que has tenido. Tener a los mejores corredores del mundo a las puertas de casa era algo muy importante y ahora lo vamos a echar en falta". A pesar de que la realidad de la cita vizcaina haya cambiado, el alavés no tiene ninguna duda de que "sigue siendo la carrera de Igorre y es la carrera que siempre nos ha hecho ilusión correr".

La primera experiencia de Ruiz de Larrinaga en Igorre fue en su infancia, cuando en los años 80 acudía para ver correr a su tío. "Me acuerdo de haber estado en el antiguo circuito, pero era muy pequeño", explica. Años más tarde llegaría su primer contacto como ciclista: "En mi primera participación en la Copa del Mundo se me quedó muy grande. Estaba casi temblando de los nervios en la salida. Luego, en siguientes ediciones, lo vas tomando de mejor manera".

debut y victoria Uno de los corredores que pugnarán mañana por ganar la carrera será el vizcaino Aitor Hernández. El de Ermua, que está cuajando una gran temporada sobre el barro, ya sabe lo que es probar las mieles del triunfo en el barro de Igorre: "Mi primer recuerdo de esta carrera es cuando la gané en junior, siendo juvenil de segundo año. Me acuerdo de que los que quedaron segundo y tercero eran extranjeros".

"Es una carrera que tiene mucho prestigio para los corredores de aquí", apunta Hernández, "aunque no sea una carrera de la Copa del Mundo, sigue siendo internacional. Vienen nueve corredores de fuera y entre ellos seguro que hay alguien que nos dará guerra". Para el ciclista vizcaino, que Igorre se haya quedado fuera de la Copa del Mundo es "un reflejo de lo que sucede en Euskadi, que no hay patrocinios que apoyen el ciclocross. Es lo que nos pasa a los corredores, que no encontramos patrocinador". De todos modos, Hernández es optimista: "Si en la sociedad todo vuelve a su cauce, volverán las ayudas para todo. Lo que está claro es que los de Arratia quieren volver a la Copa del Mundo".