Un huracán, dos reacciones
En contraste con la determinación de algunos conjuntos de radicalizar la postura contra el dopaje para recuperar la credibilidad, la UCI anuncia una gran consulta
bilbao. Dicen que no hay mejor pegamento que los intereses y las desgracias. Unen. Hay muchos ejemplos que lo demuestran, pero nadie los encontrará en el ciclismo. No se recuerda un gran pacto que juntara a todas las partes para que el deporte de la bicicleta ganase velocidad cuando el viento pegaba de culo en los años buenos; de la misma manera que era inesperada una respuesta común, ágil y determinada para hacer frente al huracán que sopla de cara ahora que la investigación de la Usada ha desnudado el gran timo de Armstrong, su primera y principal consecuencia. Habrá más. O debería. El ciclismo se desmorona. Retrocede. Se lo lleva el viento. Y cada uno se agarra a lo que puede. A lo suyo. Lo esperado.
La UCI, así. Tras confirmar la sanción a Armstrong y borrarle de la historia sin asumir ninguna responsabilidad (la autocrítica era obligada bien por omisión o encubrimiento cuando se habla de que gran parte del pelotón iba dopado), ayer desveló la composición de la comisión independiente que estudiará el caso del texano (un abogado, un contable y un administrador). A su vez, McQuaid anunció la apertura de una consulta universal para poner en común los problemas, debatirlos y llegar a conclusiones.
La idea de la UCI no tiene prisa. La consulta se iniciaría en el primer trimestre de 2013 como punto de partida para restablecer la confianza que ha perdido el ciclismo. "Todas las partes serán invitadas a participar con el fin de buscar las condiciones que permitan seguir con la globalización del ciclismo y encontrar las claves que permitan que este deporte siga siendo apasionante para sus seguidores", dijo Pat McQuaid, que no habló del plazo en el que esas conclusiones comenzarían a cambiar la dirección del ciclismo ni a lo que, mientras tanto, debe agarrarse para no acabar en el ojo del huracán.
Medidas contundentes Las medidas que no toma la UCI las asumen como propias los equipos, algunos. El Sky, autoproclamado paradigma del nuevo ciclismo creíble y sofisticado, barrió su parcela, echó de casa a todos aquellos cuyo pasado estaba comprometido por el informe de la Usada (Sean Yates o Jullich, entre otros) y hurgó en los recuerdos de sus corredores buscando algún desliz que pudiera oscurecer el futuro del equipo de los ingleses, que reniegan de la cultura de la trampa y el dopaje que, dicen, impera en otros países.
Como los británicos, los australianos, que han anunciado una purga en su equipo nacional, el Orica-GreenEdge, y la apertura de una investigación tan exhaustiva como la de la Usada para acorralar a los tramposos, si los hubiera.
Ese tipo de medidas contundentes exige el Movimiento Por un Ciclismo Creíble (MPCC) que forman el Ag2r-La Mondiale, Argos-Shimano, Bretagne, Cofidis, Europcar, FDJ, Garmin, IAM, Lotto, Netapp-Endura y Saur-Sojasun. La asociación envió ayer una carta a todos los implicados en la lucha contra el dopaje para que se dejasen de dobleces, pedir más dureza en las sanciones y una mayor implicación en la persecución de los dopados. Y lo exigen de inmediato, para la próxima temporada.
"Tenemos que buscar un nuevo comienzo, que nosotros fijamos en el 1 de enero de 2013. Sin olvidar el pasado, pero endureciendo las normas a partir de ese año para recuperar el crédito", dijo Roger Legeay, su presidente, que, de todas maneras, habló de una especie de amnistía, borrón y cuenta nueva, cuando mencionó que las medidas no afectarían a casos del pasado.
Entre sus propuestas, piden a la AMA que agrave las sanciones por dopaje, "al menos", hasta los cuatro años de suspensión, dos más que en la actualidad. O que los corticoides vuelvan a formar parte de la lista de sustancias prohibidas, de la que salieron en 2007 bajo prescripción médica. O que los deportistas implicados en casos de dopaje no puedan competir en los Mundiales y en los Juegos Olímpicos. O que los organizadores no inviten a equipos "que dañan la imagen del ciclismo". "Con esta batería de medidas", dijo Legeay, "se acaba con el dopaje organizado. Siempre habrá dopaje individual, pero será mucho menos nocivo".