Aitor Hernández reclama un dorsal para el Mundial
El vizcaino del orbea gana con autoridad en Berriz y engorda sus cifras: cinco triunfos y diez segundos
Berriz. El pasado lunes de Aitor Hernández fue como los lunes del trabajador que regresa al tajo tras quemar el fin de semana. O sea, mustio, incluso doloroso. Al vizcaino le atormentaba su cruzada en el Estatal de Gandía, la carrera en la que sufrió de lo lindo para acabar perdido en la clasificación, un lugar que no le corresponde a la jerarquía que ha adquirido en la presente temporada. Tuvo su explicación: pinchó nada más cruzar la meta en la segunda vuelta, se pasó la entrada al primer control y tuvo que ir así, pinchado, hasta el segundo. Luego, los nervios, las prisas, acabaron por dislocarle. Se fue al suelo un par de veces. La prueba está impresa en sus manos, cubiertas de postillas una semana después del accidentado Estatal. En la salida de la prueba de Berriz, ayer, un día seco y gélido de enero, lo único que desea el Aitor es olvidar ese calvario. Es lo que consigue, reactivar su moral, 48 minutos, una carrera cortísima, después.
El camino se le despejó de inmediato. A apenas 500 metros de tomar la salida, Aketza Peña, su principal rival, entró en el bosque como un sputnik, tan embalado y ciego sobre un manto de hojas que no acertó a ver la trampa que estas abrigaban. Aketza tropezó con una raíz de árbol y se dio un costalazo tan brutal que no pudo avanzar un metro más. El de Zalla, brillante cuarto en el Estatal, abandonó con un preocupante golpe en las costillas que ya se había roto en otra ocasión.
Eliminado Aketza, la carrera quedó en un duelo entre Hernández, su compañero de equipo Ruzafa y José Antonio Díez Arriola. A Aitor, el infortunio le dio un susto inesperado en la segunda vuelta, cuando se le salió la cadena y perdió el tren de cabeza. Fue un accidente efímero. El vizcaino, muy fresco, se rehizo con facilidad y regresó a su lugar. Mediada la carrera, gobernaba de nuevo la situación junto a Ruzafa. El mano a mano con el biker del Orbea lo desequilibró otro contratiempo con la cadena que dejó cortado al andaluz, que perdió veinte metros que jamás volvió a recuperar por la poderosa zancada de Aitor Hernández, que incrementó la diferencia hasta hacerla abultada.
"Me ha servido para recuperar la moral", dijo luego el vizcaino, que engorda los números de una temporada magistral. Suma ya cinco victorias y diez segundos puestos. Este año, pese al tropezón del Estatal, solo Murgoitio lo ha hecho mejor que él, lo que le debe catapultar hasta su primer Mundial,. "Sería una decepción no acudir". La Federación Española asigna las plazas esta misma semana.
Ausentes ayer en Berriz, Egoitz Murgoitio, Isaac Suárez y Javier Ruiz de Larrinaga participan hoy en la séptima prueba de la Copa del Mundo que se disputa en Liévin.